Kate McCann
Kate McCann, a su llegada a la sede de la Policía de Portimao (REUTERS).

Kate McCann, la madre de la niña británica desaparecida en el Algarve portugués el pasado 3 de mayo, ha abandonado este viernes la sede de la Policía lusa en Portimao tras cinco horas de interrogatorio, a lo largo de las cuales ha sido declarada sospechosa del caso. Su marido, Jerry McCann, entró poco antes de que ella saliera para ser interrogado.

Según fuentes oficiales, los investigadores portugueses sospechan que los padres de Madeleine pueden estar relacionados con la muerte accidental de su hija, y han encontrado indicios que avalan sus teorías en el análisis de los restos biológicos recogidos en el apartamento, el automóvil y efectos personales del matrimonio.

Kate no podrá abandonar Portugal mientras sea considerada sospechosa
Precisamente fue después de recibir del Reino Unido los resultados de dichos análisis cuando la Policía portuguesa decidió citar por primera vez por separado al matrimonio en sus instalaciones.

Así, Kate, que no podrá abandonar el país mientras sea considerada sospechosa, ya declaró el pasado jueves durante 11 horas ante la Policía Judicial lusa en dicha ciudad del sur de Portugal.

Gerry McCann defiende a su mujer

Un portavoz policial ha confirmado que los informes llegados a Portugal desde el laboratorio británico abren nuevas vías en la investigación, cuyo único sospechoso era hasta ahora Robert Murat, un británico que reside en una zona muy cercana a donde desapareció la pequeña.

Mientras, el padre de la niña, Gerry McCann, consideraba este viernes en el último comunicado aparecido en su página web que las sospechas de que Kate esté involucrada en la desaparición de su hija son ridículas y defendía su inocencia e insistía, como han hecho los portavoces de la pareja, en que seguirán luchando para encontrarla.