El papa se lleva a una docena de refugiados de Lesbos y varios se arrodillan desesperados ante él

  • Se trata de tres familias de refugiados sirios, entre los cuales hay seis menores edad.
  • Durante su visita, muchos refugiados, sobre todo niños, se acercaron al papa, algunos de ellos rompieron en sollozos y le pidieron ayuda o bendición.
  • "Es la peor catástrofe humanitaria desde la II Guerra Mundial", dijo el pontífice durante el vuelo que le llevó desde Roma a la isla griega de Lesbos.
  • "Hemos venido para atraer la atención del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la solución de la misma", aseguró a su llegada.
  • En un mensaje en Twitter, el pontífice recuerda que los refugiados "no son números sino personas con rostros, nombres e historias".
El papa Francisco es recibido por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, a su llegada al aeropuerto de las isla griega de Lesbos.
El papa Francisco es recibido por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, a su llegada al aeropuerto de las isla griega de Lesbos.
EFE
Este sábado, el papa ha aterrizado en el aeropuerto de Mitilene, la capital de Lesbos. Ha volado hasta la isla griega para comprobar de primera mano las condiciones del centro de refugiados de Moria, donde la Unión Europea detiene a más de 2.500 personas. El pontífice ha visitado el campo junto al patriarca Bartolomé y al arzobispo de Atenas y Grecia, Jerónimo.

El papa Francisco ha dado una nota final de sorpresa a su visita a la isla griega de Lesbos y se ha llevado en el avión papal a una docena de refugiados. El pontífice ha sumado un gesto práctico al llamamiento lanzado previamente por él y los líderes de la iglesia ortodoxa, Bartolomé de Constantinopla y Jerónimo II, arzobispo de Atenas, a los líderes internacionales en el que les pidieron mostrar más responsabilidad en esta crisis.

Se trata de tres familias de refugiados sirios, entre los cuales hay seis menores edad, que estaban en los campos de acogida de Lesbos antes del acuerdo que alcanzó la Unión Europea (UE) con Turquía.

Con este gesto, Francisco culmina una breve visita cargada de simbolismo a Lesbos y especialmente a Moria, convertido en centro de detención en virtud del acuerdo entre la Unión Europea y Turquía que contempla la devolución de refugiados.

Durante su visita a Lesbos, el papa recorrió junto a los otros dos líderes religiosos el campo de refugiados de Moria, donde escucharon los testimonios de muchos refugiados y donde almorzaron con varias familias.

A su llegada al campo de refugiados, ha dicho: "He venido aquí con mis hermanos, el Patriarca Bartolomé y el Arzobispo Jerónimo, sencillamente para estar con vosotros y escuchar vuestras historias. Hemos venido para atraer la atención del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la solución de la misma".

Durante su visita, muchos refugiados, sobre todo niños, se acercaron al papa y le relataron sus dramas. Algunos de ellos rompieron en sollozos y le pidieron ayuda o bendición. "Esperamos que el mundo preste atención a estas situaciones de necesidad trágica y verdaderamente desesperadas, y responda de un modo digno de nuestra humanidad común", añadió.

En el puerto de Mitilene, la capital de Lesbos, Francisco habló ante ciudadanos y junto con Bartolomé y Jerónimo II arrojaron al mar tres coronas de laurel al mar, en recuerdo de las víctimas de la migración.

La peor catástrofe desde la II Guerra Mundial

La crisis de los refugiados es la "peor catástrofe humanitaria desde la II Guerra Mundial", ha dicho este sábado el papa Francisco en su viaje a la isla griega de Lesbos, una visita que calificó de "triste". "Este es un viaje un poco diferente de los otros. Está caracterizado por la tristeza", dijo el pontífice durante el vuelo que le llevó desde Roma, informó el diario italiano La Stampa.

Antes de llegar a Lesbos, en el saludo a los medios de comunicación que le acompañaban en el avión, el papa Francisco recordó que "vamos a encontrarnos con la catástrofe humanitaria mayor desde la II Guerra Mundial", dijo gráficamente. "Veremos a tanta gente que sufre que está obligada a huir y no sabe adónde ir. Vamos a visitar también un cementerio en el mar, donde se ha ahogado tanta gente", continuó Francisco.

Este mismo sábado el Papa ha publicado un mensaje en su cuenta de Twitter en el que recuerda que los refugiados "no son números sino personas con rostros, nombres e historias, y deben ser tratados como tales". Además, en un telegrama enviado al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, al dejar suelo italiano, le explica que el motivo de su viaje es "llevar consuelo y fuerza a los refugiados".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento