La Iglesia de Sevilla, siguiendo la Carta Pastoral del Arzobispo Juan José Asenjo, inició el pasado 7 de septiembre, a través de Cáritas Diocesana y de la Delegación Diocesana de Migraciones, la Campaña 'Emergencia refugiados', mediante la que se ha conseguido obtener un total de 300.000 euros gracias a colectas en parroquias y otros donativos para ayudar a refugiados y desplazados en Siria e Iraq.

En un comunicado se indica que desde un principio, los fieles sevillanos han mostrado su solidaridad y su disponibilidad con el dolor de los que más sufren, en este caso, de aquellos que por culpa de la guerra se han visto obligados a dejarlo todo en busca de una vida digna. Así se han obtenido los 300.000 euros mencionados e igualmente cientos de personas se han ofrecido a acoger y ayudar a los refugiados desde el momento en que llegaran a Sevilla.

En el deseo de velar por la satisfacción de la voluntad de los donantes y ante la imposibilidad de destinar estos fondos a la integración y ayuda a los refugiados aquí en España por causas ajenas a nuestra voluntad debido al bloqueo de acceso a Europa por decisiones políticas, la Archidiócesis ha decidido enviar los fondos, a través de Cáritas Española, a proyectos específicos coordinados por Cáritas Internacional que trabajan con refugiados y desplazados en sus zonas de origen (Siria e Iraq).

Muchos refugiados y desplazados sufren importantes traumas fruto de la violencia vivida o presenciada, destacados niveles de estrés y desórdenes psicológicos, consecuencia de las duras condiciones de vida actuales y la pérdida y desestructuración sufrida.

Por este motivo, el Proyecto de Salud Mental en Irak, llevado por el Servicio Jesuita de Ayuda al refugiado y Cáritas Internacional, recibirá 100.000 euros para continuar con el apoyo psicológico y psiquiátrico que ofrece a los desplazados iraquíes y a la población refugiada siria en el norte del país.

Las otras dos terceras partes de los fondos obtenidos (200.000 euros) irán destinados al proyecto que Cáritas Siria desarrolla en la región de Homs (Siria). Su principal objetivo se centra en proporcionar asistencia alimentaria, médica y educativa para familias desplazadas y locales en situación de vulnerabilidad de la zona.

Se debe seguir colaborando

Desde marzo de 2011, el conflicto en Siria se ha intensificado y extendido por todo el territorio del país y zonas limítrofes. Las últimas cifras oficiales hablan de más de 150.000 muertos y la ONU estima que más de 12 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Siria.

La guerra, el deterioro de la seguridad y la situación económica tienen como resultado que más de 6,5 millones de personas se encuentren desplazadas en todo el país. Más de 2,2 millones de personas han huido de Siria y son refugiados en los países vecinos, siendo la mitad de ellos niños, según el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas.

Por esta razón, la Iglesia de Sevilla a través de Cáritas Diocesana, además de agradecer el apoyo recibido, sigue llamando a todas las personas a colaborar con los refugiados y desplazados. Para ello, la cuenta bancaria de la Campaña sigue abierta (ES71 0075 3001 34 0601413873) A través de ella y con el epígrafe Emergencia Refugiados, particulares e instituciones podrán continuar efectuando sus donativos.

Cáritas denuncia la respuesta "tan carente de solidaridad" de la ue

Cáritas Diocesana de Sevilla tiene también la obligación moral de denunciar el trato y la respuesta "tan carente de solidaridad" que los gobiernos de la Unión Europea están dando al problema de los refugiados provenientes de la guerra de Siria y, como ya han hecho conjuntamente con otras organizaciones de la Iglesia (Confer, Justicia y Paz, Sector social de la Compañía de Jesús y la propia Cáritas), sigue llamando a una solución humanitaria y solidaria ante esta grave crisis.

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