El expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, quien pasadas las 9.30 horas ha comenzado a declarar como testigo en el juicio del caso Nóos, ha manifestado que participó en la inauguración de un congreso sobre turismo y deporte sin saber que se llamaba Valencia Summit, uno de los eventos organizados por el Instituto Nóos y por cuyas tres ediciones la entidad percibió más de tres millones de euros a pesar de que su coste real habría sido de unos 900.000.

"Lo he sabido después", ha aseverado Camps, quien ha negado haber dado orden alguna en relación a este proyecto puesto que del mismo se encargaba la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa), "un monstruo de una dimensión enorme". "Nunca he dado ninguna instrucción ni para que pongan una ópera en el palacio de las artes", ha incidido.

Sí ha reconocido que en 2005 dio "impulso político" a la preparación de la candidatura de la Comunidad Autónoma en los denominados Juegos Europeos (JJEE), trabajos que recayeron en el Instituto Nóos por un total de 383.000 euros públicos a pesar de que no existen constancia de que éstos se llevaran a cabo.

A preguntas de la fiscal anticorrupción Ana Lamas, el exalto cargo del PP ha manifestado que sabía que Iñaki Urdangarin "estaba detrás" de la entidad, si bien ha precisado que "lo importante no eran Nóos ni Urdangarin, sino los JJEE".

Camps ha recordado que fue el exvicepresidente del gobierno valenciano Víctor Campos quien le habló "de alguien que tenía la voluntad de poner en marcha aquello", en alusión a este proyecto, que le pareció "interesante como me interesaban una depuradora, una carretera o un hospital". Posteriormente, el 27 de septiembre de 2005, el expresidente presentó la iniciativa en las Cortes.

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