El misterioso Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610), gran maestro del barroco italiano, vuelve a añadir un enigma a su carrera. Acaban de presentar al público en París un posible nuevo cuadro del pintor, una pieza que fue encontrada hace 12 años en un falso techo de un ático cercano a la ciudad de Touluse.

De confirmarse la autoría, que consideran segura en la casa de tasaciones en cuyas manos han depositado el cuadro los propietarios del inmueble —cuya identidad no ha trascendido—, estaríamos hablando de un obra con un valor de al menos 120 millones de euros. El Ministerio de Cultura de Francia ha prohibido que la pintura salga del país durante al menos treinta meses, en tanto no se obtenga un consenso sobre la atribución al artista, cuyo catálogo reconocido es de unas 125 obras.

Tema que atrajo a muchos pintores

La controversia que rodea siempre al pintor nacido en Milán —aunque trabajó en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia— toca también a la tela, encontrada hace doce años por accidente, mientras se acometían obras de fontanería en un trastero de las afueras de Toulouse. La pieza está en buen estado y representa la escena bíblica de Judith decapitando a Holofernes, tema que atrajo a muchos otros pintores, entre ellos Botticelli, Lucas Cranach el Viejo, Goya, Klimt y Stuck.

La autoría de Caravaggio—que tiene otra obra sobre el mismo tema, datada entre 1598 y 1599 y propiedad de un museo romano— es casi segura según el experto francés Eric Turquin, cuya casa de tasación ha sido elegida por los dueños para determinar su autenticidad. Todo parece indicar, dijo en la presentación del cuadro, que es una auténtica pintura del italiano.

Con Caravaggio siempre hay controversias "Ningún trabajo de Caravaggio hallado ha tenido un total consenso, siempre hay controversias", reconoce el experto, pero según el primer peritaje hay elementos suficientes para "pensar que este cuadro es auténtico", entre ellos "la iluminación particular, la energía típica de Caravaggio, sin correcciones, con un pulso firme, y las materias pictóricas".

'Auténtico original'

Nicola Spinoza, exdirector del Museo de Nápoles y considerado uno de los grandes especialistas en la obra de Caravaggio, que ha participado en las tareas de análisis añadió: "Hay que reconocer en la tela un auténtico original del maestro lombardo (...) aunque no tenemos ninguna prueba tangible e irrefutable". No obstante reconoce que sobre el maestro italiano "siempre habrá más controversias que expertos".

El Louvre analizó el cuadro durante tres semanas El óleo ha sido analizado también por el Museo del Louvre, que después de tres semanas no emitió ningún dictamen concluyente, pero ha preferido curarse en salud y recomendar a la Administración pública francesa que congele cualquier tipo de movimiento de la obra fuera del territorio nacional, ya que de ser considerada auténtica entraría a formar parte de los bienes patrimoniales del país y el Estado tendría el privilegio del tanteo inicial en una posible venta.

Nunca firmaba las telas

El óleo sobre lienzo, que mide 144 por 173,5 centímetros, tiene el estilo del maestro lombardo y una temática que le era cercana, pero Caravaggio nunca firmó sus telas y fue objeto de numerosas copias, lo que dificulta y ralentiza la atribución. "Ningún trabajo de Caravaggio hallado ha tenido un total consenso, siempre hay controversias", reconoce Turquin.

El gabinete de Turquin ha podido seguir la huella a través de una copia atribuida al pintor flamenco Ludovicus Finson, del que se conoce que tuvo contacto con Caravaggio. El testamento del primero señalaba que era propietario de un par de cuadros del italiano. Uno de ellos sería el de Judith cortando la cabeza de  Holofernes.

Fue una persona hosca, insociable y violenta Según los primeros peritajes, el posible Caravaggio fue pintado entre 1600 y 1610, al final de la vida del artista, una persona hosca e insociable que ganó muchos enemigos en vida, tuvo que huir de la justicia por participar en sucesos violentos y murió en circunstancia nunca del todo aclaradas —el único testimonio es el de un amigo, que señaló como causa del deceso unas "fiebres"—.

Todo apunta a que el cuadro descubierto pasó el último siglo y medio todo apunta en el trastero de Touluse. Para Turquin se trata "del cuadro más importante encontrado en el último cuarto de siglo de uno de los genios de la pintura universal".