Erdogan se querella contra un humorista alemán por retratarle en una sátira zoofílica

Un combo de fotografías de archivo de el presidente turco Recep Tayyip Erdogan (i) y el comediante alemán y presentador de televisión Jan Böhmermann.
Un combo de fotografías de archivo de el presidente turco Recep Tayyip Erdogan (i) y el comediante alemán y presentador de televisión Jan Böhmermann.
EFE

El humorista Jan Böhmermann ha vuelto a lanzar un vídeo contra el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, donde lo acusa de practicar la zoofilia, golpear a menores y maltratar a discapacitados a través de la letra de un poema recitado en su programa de televisión. En la emisión, Böhmermann también quiso explicar las diferencias entre la parodia y las injurias después de que el mandatario turco presentase una querella penal ante la Fiscalía de Maguncia (oeste de Alemania) por un presunto delito de injurias contra él.

Tras este incidente diplomático, el debate está abierto en el país. Desde Turquía, el portavoz del Gobierno, Numan Kurtulmus, acusó al cómico de haber "cometido un grave crimen contra la humanidad". "Esperamos que los alemanes se ocupen del asunto con la necesaria sensibilidad", dijo en declaraciones recogidas por el diario progubernamental Sabah.

La Fiscalía de Maguncia ya había abierto diligencias previas al recibir una veintena de denuncias de ciudadanos particulares, pero la polémica creció en Alemania después de que la embajada turca entregara el domingo una nota verbal al ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín solicitando que se persiguiera penalmente al cómico.

La querella de Erdogan denuncia un presunto delito de injurias, mientras que, en su nota verbal, el Gobierno turco pidió la apertura de un proceso que tipifica como delito la injuria a jefes de estado extranjero y establece penas de hasta cinco años de cárcel. Para aplicar ese artículo se requiere una solicitud del gobierno turco —la nota verbal— y la luz verde del Gobierno alemán, que este lunes señaló que estudiaría el caso.

El portavoz de la Cancillería, Stefen Seibert, subrayó también que el artículo 5 de la Constitución alemana, que garantiza la libertad de expresión y del arte, "tiene gran valor y no es negociable ni dentro ni fuera de Alemania".

Jan Böhmermann recitó a finales de marzo lo que él mismo calificó de "crítica injuriosa" en la cadena ZDF, que retiró el vídeo de su página web al considerar que no cumplía los "criterios de calidad" de la cadena. Según señaló entonces el Gobierno de Berlín, la canciller, Angela Merkel, habló del caso por teléfono con el primer ministro turco, Ahmed Davutoglu, con quien coincidió en que se trataba de un "texto intencionadamente ofensivo".

Días antes, el ministerio de Exteriores turco había llamado al embajador alemán en Ankara para protestar por la emisión de otro vídeo satírico sobre Erdogan, en la cadena pública regional NDR, en el que se criticaban los recortes de libertades en Turquía. En esa ocasión, Berlín defendió al programa amparándose en la libertad de prensa y de expresión.

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