Un avión B-52 de la Fuerza Aérea de EEUU sobrevoló el pasado 30 de agosto el país de norte a sur cargado con varias cabezas nucleares, según fuentes militares citadas este miércoles por el diario Army Times .

El vuelo, que duró unas tres horas y media, cubrió el trayecto Dakota del Norte-Luisiana. Según explica el citado diario, comenzó en la base Minot y concluyó en la de Barksdale. El bombardero, sin saberlo, llevaba bajo sus alas al menos cinco cabezas nucleares W80-1, de entre cinco y 150 kilotones, montadas en misiles de crucero avanzados (ACM, en sus siglas en inglés).

El traslado se hizo de forma segura y las armas estuvieron todo el tiempo bajo custodia

"Los misiles de Crucero Avanzados fueron cargados en el B-52 como parte de la retirada de 400 ACM por parte del Pentágono", apunta el artículo. Antes de instalarlos en los pilones bajo las alas del bombardero, debían ser desmontadas las cabezas nucleares, pero nadie se acordó de hacerlo.

Aunque el portavoz de la Fuerza Aérea estadounidense, el teniente coronel Ed Thomas, explicó al diario que "el traslado se hizo de forma segura y las armas estuvieron todo el tiempo bajo custodia y control de la Fuerza Aérea", la verdad es que el error no se descubrió hasta que el B-52 aterrizó en Barksdale, lo que significa que no se supo dónde estaban las ojivas nucleares durante el vuelo.

Investigación abierta

La Fuerza Aérea inició una investigación para esclarecer las causas de lo ocurrido, a la vez que se informó tanto al presidente del país, George W. Bush, como al jefe del Estado Mayor Conjunto, Peter Pace.

Por su parte, Steve Fetter, un ex funcionario del Pentágono que trabajó con armas nucleares en la década pasada, declaró al periódico que "en ningún momento hubo riesgo de una detonación nuclear". Si el avión se hubiese estrellado, podrían haber estallado los componentes explosivos, y hubiese podido ocurrir un escape de plutonio, "pero las complejas salvaguardas de las ojivas hubiesen impedido una detonación nuclear", afirmó Fetter.