Marcha contra el Cambio Climático
Una imagen de la multitudinaria marcha contra el Cambio Climático celebrada en la ciudad de Nueva York. EFE

El Gobierno de Estados Unidos publicó este miércoles los resultados de un extenso estudio llevado a cabo durante tres años por varias agencias federales y que concluyó que el cambio climático tendrá efectos nocivos para la salud pública de los ciudadanos estadounidenses en los próximos años.

El estudio determinó que en el verano de 2030 se producirán en EE UU 11.000 muertes más con respecto a las actuales a causa del "calor extremo" y que en 2100 la cifra de muertes adicionales por las altas temperaturas ascenderá a 27.000, en caso de que no se lleve a cabo un esfuerzo "acelerado" para detener el cambio climático.

La Casa Blanca también puso como ejemplos de los peligros que supone la modificación del clima para los seres humanos el aumento de las enfermedades transmitidas por insectos y la reducción del valor nutricional de la comida.

"La necesidad de pasar a la acción contra el cambio climático es muy explícita cuando se mira la salud pública. No se trata sólo de los glaciares y los osos polares. Es también la salud de nuestros hijos", indicó al presentar el informe la administradora de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de EE UU, Gina McCarthy.

No se trata sólo de los glaciares y los osos polares. Es también la salud de nuestros hijos El informe apunta a la necesidad de ir "más allá" de los acuerdos alcanzados en París en diciembre del año pasado por casi 200 países en relación a la lucha contra el cambio climático, al considerar que estos son insuficientes para evitar gran parte de las consecuencias.

Según los investigadores, los efectos del cambio climático sobre la salud de las personas irán más allá de lo inmediatamente perceptible, ya que, por ejemplo, las inundaciones derivadas de las tormentas cada vez más virulentas no causarán sólo daño por sí mismas, sino que también contribuirán a la expansión de enfermedades vinculadas al agua.

Las altas temperaturas reducirán el valor nutricional de las cosechas y el todavía mayor incremento de la contaminación atmosférica afectará a la salud de la gente con asma. Aunque los efectos se notarán en todas las capas de la población, los grupos más vulnerables serán los ancianos y la gente con pocos recursos económicos.