Tarcisio Bertone
El ex Secretario de Estado Vaticano, Tarcisio Bertone. Plinio Lepri / GTRES

Dos exdirectivos del hospital romano Bambino Gesù están siendo investigados para aclarar si algunas donaciones a dicho centro sufragaron la reforma del ático del cardenal Tarcisio Bertone, ha informado el Vaticano. 

Se trata de Giuseppe Profiti, expresidente del hospital administrado por la Santa Sede, y su extesorero, Massimo Spin, dijo el vicedirector de la oficina de prensa del Vaticano, Greg Burke, quien precisó que no se investiga al cardenal y ex secretario de Estado de Benedicto XVI. 

La confirmación de la investigación precede a la publicación, prevista para este viernes, de detalles del caso en el semanario italiano L'Espresso, cuyo contenido parcial ha sido adelantado a los medios. 

El periodista que firma el artículo de la publicación es Emiliano Fittipaldi, que está siendo juzgado en el Vaticano en el proceso por la filtración y publicación de documentos reservados en su libro Avarizia"y en Via Crucis, escrito por el otro reportero imputado, Gianluigi Nuzzi.

En el artículo de Fittipaldi, cuyo contenido fue adelantado a los medios, se explica que la investigación comenzó tras las revelaciones de su libro. En él se explica que una parte de la reestructuración del ático, un espacio de unos 600 metros cuadrados más otros 100 metros de terraza, al que se mudó Bertone tras ser sustituido como secretario de Estado fue pagada con 200.000 euros procedentes de los fondos de la Fundación Bambino Gesù, que recoge donaciones para el hospital. 

El exsecretario de Estado vaticano, que afirmó que no sabía de dónde venían esos fondos, devolvió 150.000 euros a este hospital pediátrico, administrado por la Santa Sede. Al parecer Bertone sí lo sabía. El semanario publica documentos que prueban que el cardenal sabía que la Fundación estaba pagando parte de la reestructuración, entre ellos la carta del presidente del Bambino Gesù, Giuseppe Profiti, en la que le ofrece estos fondos, y la respuesta de Bertone, en la que agradece la donación e incluso incluye la lista de las obras que se tienen que realizar.

A las acusaciones de L'Espresso, Bertone responde en una entrevista publicada en el diario "Corriere della Sera" en la que afirma que en la carta él especifica que agradece el dinero "si llega desde terceros y no de la fundación", pero asegura que pagó de su bolsillo y desconoce si ese dinero finalmente llegó.

El cardenal italiano recalca que el apartamento no es suyo sino del Vaticano y vuelve a justificar que no le parece un piso grande pues lo comparte con tres monjas y un secretario, y que, además, en el resto de habitaciones hay una biblioteca y un archivo. "Aquí no hay lujo alguno", dice Bertone al diario y añade que la terraza de 300 metros cuadrados es accesible al resto de vecinos.

El semanario habla de facturas para la compra de parqué de roble y mármol de Carrara y un equipo de sonido de 19.000 euros. En el caso de una posible imputación de Bertone, sólo el Tribunal de Casación (Supremo) tendría la potestad de juzgarle al ser cardenal.