García Palacios defiende que Dios no se esconde ante guerras, atentados terroristas o la crisis de refugiados

El dominico Fray Luis García Palacios ha defendidoque Dios "no se esconde" ante guerras, atentados terroristas o la crisis de refugiados "en las costas de Europa", que se convierten en "nuevos cementerios anónimos de tumbas ignoradas".
Luis Miguel García Palacios a punto de iniciar el Sermón
Luis Miguel García Palacios a punto de iniciar el Sermón
EUROPA PRESS

El dominico Fray Luis García Palacios ha defendidoque Dios "no se esconde" ante guerras, atentados terroristas o la crisis de refugiados "en las costas de Europa", que se convierten en "nuevos cementerios anónimos de tumbas ignoradas".

El subprior del Convento de San Pablo de Palencia ha pronunciado este mediodía en la Plaza Mayor de Valladolid el Sermón de las Siete Palabras, que ha arrancado con una leve y fina lluvia, por lo que se han cubierto con plásticos las tallas para evitar su posible deterioro.

En esta celebración, que gira en torno a las palabras que Jesucristo pronunció desde la cruz, Palacios ha criticado ante su audiencia que los cristianos están "más ocupados en ver el espectáculo de la pasión que en oír las palabras de Dios".

Así, ha comenzado su discurso con la primera palabra que reza: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen". A propósito de esta frase, el reverendo ha asegurado que "perdonar no es fácil", y ha incidido en que "perdón en la palabra más fácil de decir, pero la más difícil de sentir".

Por ello, Palacios ha indicado que la Humanidad "que se cree por encima del bien y del mal" necesita el perdón de Jesús, a quien también ha preguntado por la segunda parte de esta primera palabra. Así, se ha cuestionado si la sociedad "no sabe lo que hace" cuando se manifiesta en las calles para pedir "justos derechos" pero son cómplices con su silencio de "la muerte de miles de niños inocentes".

También se ha preguntado si no saben lo que hacen cuando se "silencia y olvida el genocidio cristiano" a manos de "los integrismos y la intolerancia", o cuando se pone "número o cupo" a los que "huyen del terror y la guerra".

Enriquecimiento y codicia

Asimismo, ha acusado a "algunos servidores de lo público" en los que se ha "depositado la confianza" de usar su posición para "el enriquecimiento embriagador y la codicia desmesurada", así como a los que usan su poder para "medrar o causar daños irreparables en las almas más inocentes y limpias".

La segunda palabra de Jesucristo se dirigía a uno de los ladrones que fueron crucificados junto a él y afirma: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso". En este caso, García Palacios ha señalado que "muchas veces" se cree que con rezos se puede "comprar una parcela en el cielo", por lo que ha criticado ese "espíritu mercantilista tan alejado de la bondad y la misericordia gratuita".

Ya en la tercera palabra, "Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre", Palacios ha destacado que "hay que estar como María, al pie y de pie junto a la cruz" y ha modificado la frase para señalar que la madre de Dios es "el último don precioso" de quien se debe aprender a "ser fieles y estar firmes".

En la cuarta palabra, en la que Jesucristo clama "Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me han abandonado?", este reverendo dominico ha recordado que la humanidad "ya no se cree los grandes discursos" y ha criticado "tanta hipocresía y palabra falaz" entre las de "sus representantes" que ha asegurado que "no tienen valor". Por ello, ha pedido "palabras sinceras, veraces, honestas y limpias".

También, ha afirmado que ese grito "ha hecho estremecerse" a esos "corazones narcotizados por la comodidad" de una sociedad que ha calificado de "interesada y hedonista". Así, el reverendo se ha preguntado: "¿por qué te hemos abandonado?".

La quinta palabra, en la que Jesús pide agua, "Tengo sed", el Sermón ha versado sobre la "falta de solidaridad" que consiente que en el mundo haya "mujeres y débiles niños mueran de sed". Palacios ha criticado a quienes "despilfarran agua" y a los que "en aras del progreso, contaminan ríos y mares".

Drogadicción y delincuencia

Pero también García Palacios se ha preguntado si la sed de Jesús está provocada por esos "jóvenes desorientados" que apagan la suya en el "agua hedionda de la drogadicción y la delincuencia" por lo que caen en el "fango profundo" de esta "sociedad del bienestar que vacía a las personas".

El discurso ha continuado con la sexta palabra, "Todo está cumplido", en la que el dominico palentino ha preguntado a Jesucristo si no "habrá perdido el tiempo" puesto que tras haber dejado "como única norma de vida el amor" la humanidad se tranquiliza con "el cumplimiento de preceptos, normas, cánones o rúbricas litúrgicas".

Por último, ya en la séptima palabra, que dice "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu", Palacios ha destacado que ese espíritu "no se lo entrega" a quienes, bajo el "deslumbrante color del dinero o del poder político", creen que pueden "arrebatar la vida de los hombres".

Así, ha comparado el grito de Jesús con el de "los padres y madres" que "han visto morir a sus hijos abandonados por las instituciones que se llaman públicas y sociales". También lo ha comparado con el grito de quienes "reclaman su voz amordazada por las dictaduras totalitarias", o a quienes están "perseguidos por su raza, ideología o religión".

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