Tribunales.- El Supremo confirma los nueve años de cárcel para el padre que abusó de su hija durante siete años

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado íntegramente la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia de Jaén que condenaba a Antonio Ramón R.M., vecino de Pozo Alcón (Jaén), de 49 años, a nueve años de prisión por un delito continuado de abusos sexuales.
El acusado durante el juicio celebrado en la Audiencia de Jaén
El acusado durante el juicio celebrado en la Audiencia de Jaén
EUROPA PRESS

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado íntegramente la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia de Jaén que condenaba a Antonio Ramón R.M., vecino de Pozo Alcón (Jaén), de 49 años, a nueve años de prisión por un delito continuado de abusos sexuales.

De esta forma, al igual que hizo la Audiencia de Jaén en junio de 2015, el TS considera probado que Antonio Ramón R.M. violó a su hija y abusó de ella "con una frecuencia casi diaria" desde que tenía nueve años y hasta que tuvo 16 años.

La sentencia, a la que ha accedido Europa Press, desestima el contenido del recurso de apelación en el que la defensa del acusado aludía a una violación del principio acusatorio y también por infracción de ley vinculada a la presunción de inocencia.

El Supremo rechaza los motivos esgrimidos en la apelación y esgrime la imposición de costas al acusado. El Supremo remitirá el expediente a la Audiencia de Jaén para que se ejecute la sentencia y se ordene el ingreso en prisión de Ramón R.M.

La sentencia de la Audiencia de Jaén recogía también que el acusado, ahora condenado en firme, deberá indemnizar a su hija, actualmente con 26 años, en 60.000 euros por los daños morales. También decreta la prohibición de comunicarse y aproximarse a la víctima a una distancia inferior a los 200 metros por un tiempo de 12 años.

A pesar de que Antonio Ramón R.M. negó todos los hechos denunciados por su hija durante el juicio celebrado en junio de 2015, el tribunal sostiene que los abusos sexuales se mantuvieron desde los nueve hasta los 15 ó 16 años, cuando la menor "tomó conciencia de la trascendencia de los actos" y se negó a seguir aceptando los abusos.

La hija durante el juicio se ratificó todos y cada uno de los extremos de su denuncia, que recoge la sentencia como un hecho probado por tratarse de un "relato fluido, preciso, coherente y creíble". Las agresiones y abusos se mantuvieron durante seis años en los que la joven no denunció por "miedo" y porque se "sentía responsable".

La madre declaró ante el tribunal no haber notado nada en su casa. "No veo capaz a mi marido de hacer eso con su hija", dijo la madre, al tiempo que recordó las veces en que ante los Servicios Sociales de Pozo Alcón reconoció esta situación.

La condena se produce a pesar de que el Ministerio Fiscal mantuvo su decisión de no acusar por falta de pruebas a Antonio Ramón R.M. Sin embargo, una vez emitida la sentencia, el Ministerio Fiscal interesó la inadmisión de todos los motivos del recurso .

"un secreto a voces"

La sentencia recoge como "contundentes" los testimonios de la psicóloga forense que determinaron como "creíble" el testimonio de la hija, y del equipo de trabajadores sociales de Pozo Alcón que afirmaron que tanto la madre como el hermano reconocieron las agresiones, algo que se podía considerar como "un secreto a voces".

Tras dos intentos de suicidio, los Servicios Sociales consiguieron sacar a la joven del domicilio donde residía con sus padres y sus otros dos hermanos. Con 23 años se fue a una casa de acogida donde comenzó su tratamiento y terapia. Dos años más tarde, presentó la denuncia contra su padre en los juzgados de Cazorla.

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