Las pandillas urbanas de Estados Unidos han incrementado su actividad entre los soldados y, en algunos casos como la banda Mara Salvatrucha 13, de origen salvadoreño, buscan unirse en varias ciudades, según fuentes policiales y militares.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) y el Comando de Investigación Criminal (CDI) del Ejército mostraron en informes recientes un aumento de incidentes entre soldados relacionados con las pandillas.

Las guerras de Irak y Afganistán obligan a reclutar soldados con antecentes penales
En parte esto se debe a que, con dos guerras en marcha durante las cuales más de un millón de hombres y mujeres han servido en Irak y Afganistán, el
Pentágono (en inglés) ha tenido que aflojar algunos de sus requisitos para aceptar voluntarios y ha puesto menos cuidado en su nivel de educación o sus antecedentes delictivos.

Según el Mando de Reclutamiento, cada año desde 2003 se ha permitido la incorporación al Ejército (de Tierra) de un creciente número de voluntarios que tienen antecedentes policiales, desde infracciones de tráfico hasta condenas por delitos.

Borrando antecedentes

En 2003 el 4,6 por ciento de los voluntarios recibió "exenciones morales" que, básicamente, dejan a un lado esos antecedentes. En lo que va del período fiscal 2007, que concluye el 30 de septiembre, más de 9.000 voluntarios han obtenido esas exenciones, lo cual representa más del 11 por ciento de todos los jóvenes incorporados a filas.

La investigadora Jennifer Simon, del FBI, señaló que "no es un secreto que los miembros de pandillas están adentro de las Fuerzas Armadas y esto incluye las unidades que están en ultramar".

No es un secreto que los miembros de pandillas están en las Fuerzas Armadas

Aunque no hay estadísticas oficiales de la afiliación en pandillas dentro de las fuerzas militares, Simon dijo que algunos expertos calculan que del 1 al 2 por ciento de los soldados son pandilleros, comparado con apenas el 0,02 por ciento de la población general de EEUU.

Jim Kouri, vicepresidente de la Asociación Nacional de Jefes de Policía, escribió que, además de bandas como Gangster Disciples, otras pandillas de Chicago como los Latin Kings, los Vice Lords y los Crips se han infiltrado en las fuerzas militares junto con grupos neo-nazis.