Veinte mujeres berlinesas que rompieron los corsés de las restricciones y la discriminación

  • La exposición 'Berlín, ciudad de mujeres' celebra los 150 años de la fundación de la Asociación Lette, que desde 1866 defiende la igualdad de oportunidades.
  • Reúne a veinte creadoras —artistas plásticas, bailarinas, escultoras, fotógrafas...—, pioneras en estudios universitarios, políticas, empresarias...
  • Los organizadores desean preguntar a la sociedad si los caminos de emancipación abiertos por estas precursoras todavía necesitan ser consolidados.
Retrato de Fritzi Massary, estrella de la ópera y el cine que tuvo que abandonar Alemania al ser perseguida por los nazis
Retrato de Fritzi Massary, estrella de la ópera y el cine que tuvo que abandonar Alemania al ser perseguida por los nazis
© Stadtmuseum Berlin | Foto: Michael Setzpfandt

De los tres millones de habitantes que, en números redondos, viven en Berlín, la mitad son mujeres. La capital alemana suele presentarse desde los poderes públicos como un ejemplo a seguir en la igualdad y la emancipación femenina. Sea o no cierto el aserto, la historia demuestra que las mujeres han jugado un papel crucial en la gestión de la ciudad, donde hubo una alcaldesa en 1947, las mujeres se encargaron de los trabajos de desescombro y reconstrucción de la masiva destrucción provocada por la II Guerra Mundial —con el 80% de los inmuebles destrozados por los bombardeos aéreos y terrestres— y se crearon algunas de las primeras asociaciones que reclamaron la igualdad de oportunidades y lucharon contra la discriminación.

Una de estas organizaciones, la Fundación Pública Lette-Verein cumple este año un siglo y medio de vida. Fue organizada en 1866 por el político prusiano Wilhelm Adolf Lette, un socialista que dedicó parte de sus esfuerzos legislativos a promover que las mujeres pudiesen cursar estudios universitarios y montó escuelas de las que salieron las primeras licenciadas del país en disciplinas como la Radiografía y el Diseño.

'Mujeres fuertes'

El 150º aniversario se celebra con la exposición Berlin – Stadt der Frauen (Berlín, ciudad de mujeres), que está en cartel hasta el 28 de agosto en el Ephraim Palais, uno de los museos públicos de la capital, una ciudad que "muchas personas consideran un destino deseable y un telón de fondo para los sueños de una vida autorrealizada y autodeterminada". La muestra recuerda la vida, las obras y el valor de una veintena de "mujeres fuertes" y la forma en que "se deshicieron del corsé de las restricciones sociales y políticas" con carácter pionero.

La selección, basada en especial en las defensoras de la emancipación femenina a través del derecho a la educación, incluye a creadoras —artistas plásticas, bailarinas, escultoras, fotógrafas...—, primeras licenciadas en estudios universitarios, políticas, científicas, pedagogas, activistas y empresarias. Todas tuvieron que superar retos complejos y enfrentarse a prejuicios y desigualdades, pero "abrieron caminos y horizontes inexplorados no sólo para ellas, sino para todas las niñas y las mujeres del futuro".

Los organizadores desean que los espectadores se reflexionen sobre el grado de intolerancia y discriminación deben soportar las mujeres de hoy en campos como los derechos a la educación, el trabajo, la autodeterminación y la igualdad. "¿Qué tipo de corsés existen hoy en día y en qué áreas de la sociedad?", se preguntan. "La emancipación de las mujeres no se puede dar por sentada y los roles tradicionales y la discriminación basada en el género todavía definen la sociedad", concluyen.

Cornelia Richter (1842 - 1922), anfitriona social

"Soy, o al menos eso creo, una buena oyente", decía con buen humor Cornelia Ritcher. Nacida y criada en Berlín, hija menor de las tres del compositor de ópera Giacomo Meyerbeer y su esposa Minna, pasó a la posteridad local como organizadora de veladas y recepciones de intelectuales. Contra los deseos de su padre, se había convertido al cristianismo a los 16 años y contraído matrimonio con el pintor Gustav Richter.

Después de la muerte del marido en 1884, Cornelia siguió siendo una figura central de la vida social e intelectual de la ciudad como anfitriona de veladas en su apartamento de invierno en Unter den Linden y su chalet de verano en el lago Kleiner. Entre los habituales estaba la alta sociedad berlinesa.

Emilie Winkelmann (1875 - 1951)

"¡Sé que lo podía conseguir!", dijo Emilie Winkelmann cuando logró establecerse como arquitecta. Fue la primera mujer alemana en conseguir entrar en un gremio históricamente reservado a los hombres. Lo consiguió pese a las zancadillas: en Hannover, donde había estudiado, le prohibieron presentarse al examen final necesario para la licenciatura.

En 1907, establecida en Berlín, después ganó su primer concurso de importancia: el diseño del teatro Prachtsäle Alt-Berlín. A partir de entonces recibió numerosos contratos de construcción privada y diseño la primera residencia de Europa para chicas estudiantes. Dejó una extensa obra y muchos de sus edificios berlineses están catalogados como patrimonio público.

Louise Schroeder (1887 – 1957)

Nacida en un hogar muy pobre, Louise Schroeder siguió la tradición paterna y se afilió de joven al partido socialdemócrata. En 1919 fue la única mujer en el parlamento, donde mantuvo su escaño hasta el triunfo nazi en 1933.

Entre 1947 y 1948 ocupó la Alcaldía de Berlín en un periodo especialmente difícil para la ciudad. Era muy querida por los vecinos porque no escatimaba esfuerzos y parecía multiplicarse para estar allí donde la necesitasen. A pesar de que nació en Hamburgo, en 1957 fue nombarada ciudadana berlinesa honoraria.

Dora Lux (1882 - 1959)

Dora Lux fue una de las primeras bachilleres de Alemania y se licenció y doctoró en Filología Clásica e Historia en Munich. Después de dos exámenes oficiales se convirtió en una de las nueve mujeres en obtener la calificación necesaria para ser considerada dueña de una "formación completa" y poder ejercer como profesora.

En 1933, los nazis la apartaron de la docencia por motivos raciales —Lux era de origen judío—. Comenzó entonces a ejercer como ayudante privada de su marido, el físico Heinrich Lux.

Gisèle Freund (1908 - 2000)

Nacida Schöneberg , uno de los barrios más conocidos de Berlín, Gisèle Freund nació de padres burgueses que coleccionaban arte y eran cultivados. En 1933 tuvo que abandonar Alemania por su origen judío y se estableció en París, donde completó un doctorado en la Sorbona.

Con la recién adquirida nacionalidad francesa viajó por Europa y América Latina trabajando como fotoperiodista y cultivando relaciones intelectuales de altura —fue amiga de Benjamin, Borges, Kahlo...—. Mantuvo una relación de amor y odio hacia su ciudad natal y sólo en sus últimos años de vida se reconcilió con la capital que había sido el centro del poder nazi.

Mary Wigmann (1886 - 1973)

Karoline Sophie Marie Wiegmann, que adoptó el nombre artístico de Mary Wigmann, se consideraba a sí misma una "sacerdotisa de la danza". Fue la principal y casi única musa del baile expresionista.

Aunque nunca estudió danza de un modo académico, empezó a actuar en reuniones privadas a partir de 1919. Su estilo era salvaje y anticanónico y estaba basado en la capacidad emocional del movimiento. Después de varias exitosas giras por los EE UU en la década de los años treinta, tuvo que abandonar la escuela que regentaba en Dresde porque la censura nazi no aceptaba su estilo. En 1949 se estableció en un  nuevo estudio en Berlín y en sus años finales se dedicó a la coreografía de grandes producciones clásicas.

Marie Kundt (1870 - 1932)

Marie Kundt se trasladó a Berlín después de obtener el título de profesora de dibujo y artesanía en 1890. En la ciudad fue una de las primeras alumnas de la escuela de fotografía de la Fundación Lette.

Colaboró en los estudios pioneros sobre radiación de Wilhelm Röntgen, que en 1896 presentó la primera placa de rayos equis: una de las manos de Kundt. En 1913 fue nombrada directora de la escuela y se encargó de preparar en la nueva técnica de las placas a un grupo de 80 enfermeras que fueron enviadas al frente durante la I Guerra Mundial.

Renée Sintenis (1888 - 1965)

Fue una de las mujeres más conocidas de Berlín en la década de los locos años veinte. Sus pómulos marcados y su eterno estilo bohemia seducían a la ciudad: Renée Sintenis era uno de los rostros que a diario aparecían en los diarios y revistas.

Dueña de la galería Flechtheim, escultora y musa, fue una de las grandes reinas del arte en la ciudad. Después del 30 de enero de 1933, con el ascenso de Hitler al Reich y la llegada del terror nazi, se convirtió en víctima de la persecución política y comenzó su decadencia. Después de ser expulsada de la academia en 1934, retenida en casa bajo prohibición de ejercer como artista y con muchos amigos asesinados o exiliados, vivió en la ciudad hasta el final de guerra. En 1945 uno de sus autorretratos emergió como rostro de la ciudad devastada.

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