Las batas blancas «pagan los platos rotos por unas expectativas que no se pueden cumplir con los recursos humanos actuales de la sanidad pública», según el Sindicato Médico.

En Andalucía, 38 agresiones físicas «contundentes» han sido registradas por este colectivo en la primera mitad del año. El año pasado se dieron 107 casos. Proporcionalmente son menos, pero el sindicato cree que se trata de una «curiosidad estadística». «Aquí no se incluyen empujones ni amenazas o insultos, sino los golpes propinados por pacientes que han ocasionado lesiones en los médicos», dice el vicepresidente del sindicato en Andalucía, José Luis Navas.

Estos ataques se han producido en hospitales, urgencias (dentro y fuera del recinto hospitalario) y los centros de salud. Es en este último lugar donde más se concentran las agresiones. «El paciente espera mucho para entrar en consulta, pero el médico no puede estar mucho con él. Se sienten mal atendidos», explica Navas. «La mayoría de los enfermos aguantan, pero un porcentaje es violento y la paga con el profesional».

El sindicato de enfermería SATSE afirma que la mayoría de los ataques no se denuncian por temor a represalias de pacientes, ya que el SAS no pone medidas protectoras. Sindicato Médico pide a los pacientes que reclamen por escrito cuando se sientan mal asistidos.

Pagarla con el médico no sirve», según explican desde el sindicato de Enfermería SATSE

Una seguridad «anecdótica»

El SAS afirma que cada mes se instalan detectores de metales, timbres para avisar de agresiones, cámaras y se contratan vigilantes. Pero el Sindicato Médico califica estas medidas de seguridad de «anecdóticas» y reivindica que las consultas tengan dos puertas y que no se dispongan los muebles de forma que el médico deba escapar del agresor trepando sobre su mesa.

A LOS ENFERMEROS

Ataques

Ocho de cada 10 enfermeros han sido agredidos física o verbalmente alguna vez en sus centros de trabajo. Desde abril de 2005, se han registrado 220 agresiones en Andalucía, según el sindicato SATSE.

Amenazas e insultos

Un 2,81% de las agresiones son físicas y más de un 62% del personal ha sido amenazado o insultado. Un tercio de los enfermeros ha sufrido ataques de ambos tipos.