Las listas de espera se han vuelto a disparar durante el verano. En el mes de julio, fecha de los últimos informes del departamento de Salud y Consumo de la DGA, los aragoneses tuvieron que esperar más de dos meses de media para pasar por el quirófano y en algunas especialidades el retraso alcanzó los cuatro meses. Las demoras en las intervenciones más frecuentes, como varices o juanetes, aumentaron un 12% respecto al mes anterior.

La especialidad de neurocirugía es la que más tiempo de demora acumula, una media de 111 días, seguida de traumatología (95 días), cirugía general y digestiva (90) y cirugía vascular (86).

En estos casos son frecuentes los pacientes que llevan en espera más de medio año. En el mes de julio, sólo en traumatología, estaban en esta situación 367 personas, un 22,4% más que durante el mes de junio (285).

Incremento general

Las intervenciones quirúrgicas más frecuentes entre la población también han sufrido importantes demoras, que alcanzan una media de 83 días frente a los 73 que se registraron en junio.

Una operación de juanetes, por ejemplo, acumula tardanzas de alrededor de 105 días y lo mismo ocurre si se trata de anginas (84 días), o de eliminar las varices (87 días).

En otras intervenciones como la artroscopia (procedimiento quirúrgico para visualizar, diagnosticar y tratar problemas de articulaciones) la demora media es de 97 días. Sin embargo, es frecuente encontrar enfermos cuya espera supera los seis meses. Esta situación se repite en otros procesos como los de implantación de prótesis o cataratas.

Las consultas externas van mejor

Los últimos datos sobre las esperas para consultas externas, correspondientes a junio de 2007, muestran una ligera disminución respecto al mes anterior (una media de 40 días de demora en junio frente a 43 días en mayo). Así, las únicas especialidades que han visto crecer las esperas son dermatología, neurología y cirugía general y digestiva, debido a que es a partir del mes de junio, y a lo largo de todo el verano, cuando se cometen los mayores excesos, tanto a la hora de tomar el sol como en las comidas. Además, es durante el periodo de piscinas cuando más lesiones medulares se producen.