El mal de las vacas locas no se ha marchado de Galicia. En los últimos seis meses, 15 de los 25 casos detectados en España se registraron en la comunidad autónoma, según las cifras del Centro Nacional de las Encefalopatías Espongiformes Bovinas.

Los ganaderos lamentan que no se hayan tomado las medidas necesarias para poner fin a una patología que es una amenaza para el campo gallego desde hace siete años.

Los datos son contundentes: Galicia sufre dos de cada tres nuevos casos, aunque los Gobiernos gallego y central hayan dado carpetazo al asunto.

No bajar la guardia

De los animales afectados, seis se localizaron en la provincia de A Coruña, tres en Pontevedra, cinco en Lugo y uno en Ourense.

Juan José Badiola, responsable del Centro de las Encefalopatías Espongiformes Bovinas y uno de los mayores expertos sobre el mal a nivel mundial, considera que «estamos hablando de una enfermedad que no está definitivamente controlada». «Sí es cierto, –apunta– que el número de casos tiende a la baja, pero no podemos bajar la guardia para que no haya repuntes».

Desde que en el año 2000 se declaró el primer caso oficial, en España se han detectado 709 reses infectadas,  según cifras del Ministerio de Agricultura. En este mismo periodo, en Galicia se localizaron 276 animales enfermos y se han realizado más de 150.000 pruebas.

¿Qué hacer para erradicarla?

Una de las medidas para erradicar la enfermedad es la prohibición del uso de harinas cárnicas para alimentar a las vacas. Los ganaderos gallegos ven desproporcionada la decisión y dicen que no se ha demostrado la relación entre el producto y el mal. Además, está provocando una subida en el precio de los piensos.

Un mal muy peligroso

¿Qué es?: Es una enfermedad que afecta al ganado bovino y provoca daños irreversibles en el cerebro hasta su muerte.

¿Es contagiosa?: Sí, a través del consumo de la carne de animales enfermos. Éstos se contagian al consumir piensos elaborados con despojos de otros animales afectados.

¿Es mortal?: Sí, tras un periodo de incubación de cinco a diez años comienza a afectar al tejido nervioso hasta producir daños irreversibles y fatales.

¿Ha habido víctimas en España?: Sí. Una joven residente en Madrid se convirtió en julio de 2005 en la primera y, hasta el momento, única fallecida por esta enfermedad.