Iván Ruiz sale con Sara Gañán desde hace 7 meses. Él tiene 27 años y es camarero. Ella, de 22, es estudiante de Turismo.

Se conocieron en el restaurante en el que trabajaban. A él le llamó la atención la sonrisa de Sara, ella tardó en fijarse en Iván: «Me pareció majo físicamente, pero no iba detrás de él. En la fiesta de Navidad del trabajo empezó todo». Ella acaba este año la carrera y él dejará de ser camarero para buscar un trabajo relacionado con su módulo de FP de electricidad.

Iván habla de Sara

Nos va muy bien, es una chica muy dulce. Tiene su genio, pero no lo saca casi nunca.

Viste de forma casual y es raro que se arregle mucho. No se maquilla, pero me gusta así. No me van las que se pintan como una máscara.

Sara necesita actividad, aunque también disfruta de no hacer nada. Le encanta su perra y anda siempre con ella. Se llama Cafi, es una chucha pequeñita, la típica perrilla faldera.

Puedo estar de mal humor, pero cuando la veo se me pasa. Cuesta mucho pelearse con ella. conozco a más gente que tampoco se enfada con ella.

A veces, por ser demasiado dulce y amable la gente no la toma en serio.

Sabe escuchar.

Sara habla de Iván

Me trata muy bien, no me pone ninguna pega y dice que sí a lo que le propongo.

Su mundillo son los videojuegos, los cómics y los libros de historia. Yo le dejo con sus amigos, porque a mí no me van mucho las consolas.

No tenemos planes cercanos. Nos fuimos de vacaciones en el mes de julio. Estuvimos una semana en Salou y no hubo nada de lo que quejarse. Íbamos y veníamos de la playa al hotel.

Es peculiar. Le gustan videojuegos y cómics que no son muy conocidos. Compra en tiendas pequeñitas y no le van los grandes almacenes.

Se muerde las uñas, pero con moderación. No se las deja feas.

Ayuda a los demás.