El cuerpo del supuesto jefe del grupo radical suní Fatah al Islam, Chaker Absi, que murió al tratar de huir del campo de refugiados de Nahar al Bared, norte del Líbano, ha sido identificado hoy por su mujer.

Con esta confirmación se ponen fin a los rumores que señalaban desde ayer que Absi pudo haber escapado al Ejército libanés, en el final del asedio sobre Nahar al Bared.

El ejército libanés se hizo este domingo con el control total del campamento de Nahar Al Bared (al norte del país), después de casi tres meses y medio de combates con milicianos del grupo islámico radical Fatah al Islam, en los que murieron al menos 155 soldados y decenas de islamistas.

Miles de libaneses se concentraron en la localidad de Abde, la última antes de llegar a Nahar Al Bared y en las calles de Trípoli para celebrar con banderas del Líbano, disparos al aire y canciones la caída del campamento.

Hoy es el día más feliz de nuestra vida, ya no podíamos esperar más

Una interminable caravana de vehículos y personas se han dirigido desde las poblaciones de alrededor del campamento hasta donde permiten los fuertes controles militares para ver con sus propios ojos la consumación de la toma de la localidad.

Alegría y desesperación

"Hoy es el día más feliz de nuestra vida, ya no podíamos esperar más", aseguró Ahmed Sayud, un joven libanés de la cercana localidad de Wadi Yamus, que confiesa que debido a la crisis perdió su trabajo en una carpintería.

Sin embargo, no todos están exultantes, Sayud, se queja de que "nos han reducido a la miseria" y de que el norte del país "es la región olvidada de Líbano", explicó que el cerco policial le impide volver a su pueblo de donde salió esta mañana con destino a Trípoli.

El control total del campamento siguió a la muerte de cerca de 30 milicianos de Fatah Al Islam cuando intentaban huir del campamento, apoyados desde fuera por un comando formado por cinco o seis personas, según fuentes militares.

La crisis de Nahar Al Bared comenzó el pasado 20 de mayo, cuando milicianos de este grupo islamista asaltaron varios puestos militares situados a las afueras del campamento en represalia por un ataque militar contra una célula del grupo en la ciudad de Trípoli.