familia ecuatoriana
Los primos de Angélica muestran su foto desde Ecuador. EFE / ROBERT PUGLLA

Angélica Loja Cajamarca, la niña ecuatoriana de once años que estuvo a punto de ser expulsada de Bélgica por carecer de papeles , volverá el próximo lunes a la escuela, como el resto de niños belgas, a la espera de una decisión definitiva de las autoridades de inmigración sobre su deportación.

Angélica y su madre, Ana Elizabeth Cajamarca, residentes en Bélgica desde hace cuatro años, fueron detenidas el 30 de junio y estuvieron recluidas en un centro para inmigrantes indocumentados hasta el 30 de julio, cuando fueron liberadas "in extremis".

La niña se mostró contenta por volver al colegio y reunirse con sus amigos
Una juez ordenó paralizar la repatriación (iban a ser enviadas a Quito ese mismo día en avión desde Amsterdam) por un defecto de forma, después de que un informe médico certificara que la madre había sido objeto de violencia física.

La Oficina de Extranjería belga recurrió la decisión, que será revisada por un tribunal de Bruselas el próximo 18 de septiembre.

Intentan olvidar y continuar con su rutina

Angélica, mientras tanto, trata de volver a la normalidad y el lunes iniciará las clases de sexto curso en su escuela de la capital belga, donde recalcan que la esperan "como a los demás alumnos".

En declaraciones al diario "Le Soir", la niña se mostró contenta por volver al colegio y reunirse con sus amigos y confió en olvidar "todo lo demás".

Según el padre de Angélica, separado de su madre y también residente ilegal en Bélgica, la pequeña sigue teniendo pesadillas en torno a su detención y el tiempo pasado en el centro de reclusión.

Los abogados de Angélica y Ana Elizabeth exigen su regularización, a la vista de su clara integración en Bélgica, pero reconocen que ello depende del análisis de los responsables de inmigración, que ya han advertido de que ese tipo de demandas no suelen ser aceptadas.