Las tres capitales de provincia, Zaragoza, Huesca y Teruel, y la ciudad de Alcañiz acogerán este miércoles, 16 de marzo, concentraciones en apoyo a los refugiados y en rechazo al preacuerdo suscrito en la Unión Europea (UE) y Turquía por el que este último país retendrá a los refugiados en su territorio a cambio de 3.000 millones de euros.

Todas las convocatorias tendrán lugar a las 18.30 horas, salvo la de Alcañiz, que será a las 19.30 horas, en la plaza de España. Por su parte, en Zaragoza se celebrará en la plaza del Pilar, frente a la Delegación del Gobierno en Aragón; en Huesca, en la plaza de Navarra; y en Teruel, en la del Torico.

Esta iniciativa está promovida por la Federación Aragonesa de Solidaridad, los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, y las formaciones políticas de Podemos, Chunta Aragonesista (CHA) e Izquierda Unida.

El presidente de la Federación Aragonesa de Solidaridad, Ricardo Álvarez, ha explicado en rueda de prensa que esta movilización surge ante el "hartazgo" de estas organizaciones por una situación "inimaginable" como es el trato que se está dando a las personas desplazas por la guerra de Siria, que supone ir contra el derecho internacional consolidado.

Según ha dicho, existe un "gran descontento social" por la actuación de la Unión Europea y de los países miembros ante este problema, ante el que "solo quieren salvaguardar los intereses de algunas clases" y ha apelado a la globalización entendida como "tener una responsabilidad sobre la vida de todas las personas del planeta".

Ricardo Álvarez ha señalado que además de atender a los refugiados, también hay que actuar "en las causas de la guerra", que son, en este caso, el origen del problema, para opinar que detrás de toda contienda hay intereses por "el control de los mercados y las materias primas".

También ha mencionado los acuerdos bilaterales "no equitativos", los pactos sobre pesca por los que "grandes flotas están vaciando recursos económicos" de los países del sur, así como la existencia de paraísos fiscales.

Derechos para todos

Álvarez ha animado a acudir a estas concentraciones porque hay que exigir "derechos para todos, para los de aquí y para los de allá", si bien ha reconocido que aunque la sociedad rechaza la política de la UE en este asunto, el problema todavía "nos sigue cayendo lejos y no nos toca la piel".

La secretaria de Intervención Social de CCOO Aragón, Eva Murillo, ha sostenido que el acuerdo con Turquía es "la gota que ha colmado el vaso" y ha instado al Gobierno de España "a que lo rechace" y a la UE a que "ponga por delante los derechos humanos y de las personas a los intereses económicos".

Murillo ha comentado que este acuerdo "deja fuera de las fronteras" europeas el problema, cuando son personas que tienen derecho al asilo, para apuntar que "realizar expulsiones colectivas" es algo "moral e ilegal".

El responsable del departamento de Inmigración de UGT Aragón, Antonio Ranera, ha advertido de que si de los 21 millones de habitantes que tiene Siria, el 50 por ciento están desplazados fuera y dentro de sus fronteras, Turquía acoge a 2,7 millones —el 3,5 por ciento de su población—; Líbano, a un millón, —el 22 por ciento de sus habitantes—; Jordania, 640.000, el 9 por ciento, y la UE, entre 800.000 y un millón de refugiados, el 0,2 por ciento.

Además, ha manifestado que de las 160.000 personas que iba a reubicar la UE, lo ha hecho "con menos de mil", y en el caso de España, ha recibido hasta ahora a 18 refugiados de los 15.000 a que se comprometió hace seis meses. También ha lamentado que alrededor de 4.000 personas han muerto tratando de llegar a Europa en 2015 y lo que va de 2016.

Ranera ha calificado de "cicatera" la actitud europea, con la que pretende "esconder el fracaso de su política internacional" y "de la gestión de la crisis económica que se inició en 2007".

Abandono de los principios

El representante de Podemos, Ibrahima Sall Fall, se ha preguntado "dónde está la Europa de los derechos humanos, la libertad y la democracia", para opinar que ha abandonado sus "principios" y ahora mira "hacia otro lado".

Ibrahima Sall Fall ha argumentado que "los refugiados tienen unos derechos" reconocidos y ha estimado que "dice mucho" de la situación que se está viviendo en Siria cuando se ve a una mujer huir con sus tres hijos.

"No se puede negociar con las vidas de las personas", ha enfatizado y ha planteado si, con el dinero que se va a aportar a Turquía, no se podría solucionar el problema en Europa a través de las entidades sociales.

El responsable de solidaridad y movimientos sociales de Izquierda Unida en Aragón, Álvaro Sanz, ha esgrimido que la UE está negociando "con uno de los países que más se caracteriza por violar los derechos humanos" y "no tiene ningún empacho en acabar con sus principios fundacionales y que sí defienden los ciudadanos europeos".

Ha añadido que desde Europa "se va a dar una millonada a Turquía para que actúe como carcelero, sin exigir control sobre el devenir de esos fondos y el cumplimiento de los derechos humanos" y ha llamado a la participación en estas movilizaciones porque es una cuestión "de conciencia colectiva y humana".

En este sentido, la representante de CHA, Josefina Musulén, ha criticado que la UE "viva en una burbuja de cristal" y sea capaz "de externalizar qué hace con los refugiados", para recalcar que los europeos también lo han sido en otros momentos de la historia y por eso ha apelado a la asistencia a las movilizaciones.

"Nadie se puede quedar sentado en su casa" porque "sino somos nosotros, quién, y, si no es ahora, cuándo" y ha subrayado que hay muchas mujeres y niños entre los afectados, "que podríamos ser nosotros", para comentar que "si no somos capaces de mover un dedo" también "caerá sobre nuestras conciencias" lo que está pasando.

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