Liubliana
Vista de Liubliana, con el castillo al fondo. WIKIPEDIA/Shermozle

Ya hemos recorrido de las capitales europeas de la cultura de este 2016 –San Sebastián y Breslavia–. Pero Europa tiene también Capital Verde. Esa distinción le ha correspondido este año a Liubliana, capital de Eslovenia. Esta ciudad de más de 280.000 habitantes presume de "alta conciencia ambiental".

Liubliana congrega un sinfín de atractivos naturales que le han permitido recibir el título de Capital Verde Europea 2016 por "el fomento de la conciencia ambiental entre los ciudadanos, la estrategia sostenible 'Vizija 2025′, la implementación de diversas medidas ecológicas a aplicar en la ciudad en la última década y una gran red de transporte público", según recoge Turismo de Eslovenia.

Ha plantado 2.000  árboles, creado cinco nuevos parques y revitalizado su río

La ciudad alberga superficies verdes por todos sus rincones. Otra de las razones que han motivado su reconocimiento es la importante transformación que se ha hecho en materia de sostenibilidad durante la última década y que afecta al transporte público –con redes peatonales y ciclistas–, a la preservación de las áreas verdes, y a la revitalización de espacios industriales abandonados. También presume de sus medidas de progreso en el tratamiento de aguas residuales o del intercambio de sus experiencias en la gestión de los desastres naturales -como las inundaciones de los Balcanes-.

Liubliana cuenta, además, con superficies verdes "excelentemente conservadas" y, de hecho, tres cuartas partes de todo el territorio presumen de ser áreas naturales. Alberga avenidas arboladas, bosques y zonas agrícolas, y un total de 1.400 hectáreas del territorio declaradas bosque valioso como sumidero de CO2. Además, en los últimos años, la ciudad ha dado un impulso en materia de sostenibilidad con medidas como la plantación de más de 2.000 árboles o la creación de cinco nuevos parques.

Para celebrar su título como Capital Verde Europa, se ha diseñado un intenso programa de actividades que incluye exposiciones fotográficas, talleres creativos o campañas de limpieza, entre otras actividades. Liubliana suma a este reconocimiento "verde" numerosas atracciones turísticas, como la pintoresca orilla del río Ljubljanica, rodeada por árboles y superficies de pasto, "uno de los jardines botánicos más antiguos de Europa" o el Parque Tivoli, el "principal y más bonito de la ciudad."

Uno de los grandes reclamos es el Castillo de Liubliana, que luce sobre una verde colina

Imponente se alza también otro de sus grandes reclamos, el Castillo de Liubliana, que luce sobre una verde colina que corona el casco histórico de la ciudad y se rodea de senderos a la sombra de los árboles. Esperan al turista el Puente de los Dragones, construido a principios del siglo XX y flanqueado por cuatro dragones (símbolo de la ciudad), y la Catedral de San Nicolás, con los frescos, mármoles y detalles barrocos de su interior.

Los amantes de los museos pueden visitar la Galería Nacional, con piezas de arte que datan desde la Edad Media hasta el siglo XX; el Museo de Arte Moderno, con obras de artistas eslovenos del siglo XX; o el Nacional, que muestra un recorrido de la historia de Eslovenia desde la prehistoria hasta nuestros días. Por último, sugerimos disfrutar de un paseo por las plazas Mestni trg, Stari trg and Gornji trg, rodeadas de edificios barrocos y medievales y repletas de restaurantes y cafeterías. Y hacer un alto en el camino para degustar algunas de las especialidades locales como el Štruklji –pastel de harina relleno de requesón o crema de nueces–, Golaž –carne estofada– o Ričet –sopa elaborada con judías–.