Diez personas han perdido la vida y otras 11 han resultado heridas en un atentado cometido este lunes en una mezquita de Faluya, al oeste de Bagdad, informaron la Policía y fuentes hospitalarias.

Tras los rezos de la tarde, un suicida entró en la oficina del imán de la mezquita, Abdul Satar al Jumailli, y se inmoló allí ante éste, su hijo y un grupo de fieles.

Por otro lado, patrullas policiales iraquíes encontraron también este lunes 12 cadáveres con impactos de bala y señales de tortura en distintas zonas de Bagdad, según fuentes de seguridad.

 

Los cuerpos estaban maniatados y con señales de tortura
Éstas precisaron que, como suele ser habitual en estos casos, los cuerpos estaban maniatados, tenían los ojos vendados y claras señales de haber sufrido torturas. Además, agregaron que habían sido asesinadas de un tiro en la cabeza.
 

Una vez hallados, los cuerpos sin vida, que carecían de identificación, fueron trasladados al depósito de cadáveres.