Asesinato adolescente
El niño asesinado, con la camiseta del Everton, su club de fútbol AGENCIAS

Los padres de Rhys Jones, el niño británico asesinado de un tiro el pasado miércoles en Liverpool (Inglaterra) por un joven encapuchado, hicieron este lunes un dramático llamamiento al homicida para que se entregue voluntariamente.

Melanie y Stephen Jones, de 41 y 44 años, respectivamente, culparon a los padres del asesino, supuestamente un adolescente al que hasta ahora no ha identificado la Policía, por haber permitido que su hijo pudiese llegase a cometer un crimen tan horrendo.

Mi hijo está muerto y tenemos que acabar con esto de una vez"

Rhys murió desangrado en los brazos de su madre, Melanie, después de ser alcanzado por una de las tres balas que le dispararon cuando regresaba a casa tras jugar con unos amigos al fútbol, deporte al que era muy aficionado.


Los padres de la joven víctima dijeron que si el joven asesino no acude voluntariamente a una comisaría de Policía, debían ser sus padres o cualquier otro familiar quien lo entregara. "Cumplid con vuestro deber. Por favor, presentaos. Sé que será difícil, pero mi hijo está muerto y tenemos que acabar con esto de una vez", dijo la madre del pequeño entre sollozos.

"Sé que con ello no se va a devolverle la vida a Rhys, pero queremos que se detenga al responsable porque creemos que va a reincidir", agregó tras apelar reiteradamente a la conciencia del asesino.

 

Seis detenidos hasta ahora

La Policía, que sigue buscando desesperadamente al asesino, ha dejado en libertad mientras tanto a seis jóvenes de entre 15 y 19 años (dos de ellos mujeres) a los que había detenido como sospechosos, aunque a dos de ellos bajo fianza.

El matrimonio Jones reveló, por otro lado, su intención de abandonar el barrio de Croxteth, donde reside, porque, después de lo ocurrido, no se siente con ánimos de seguir viviendo en esa zona. "No podemos ir todos los días a la tienda y tener que pasar por el lugar donde murió nuestro hijo", afirmó el padre del pequeño.

Melanie Jones instó a sus convecinos a "ser valientes" y a comunicar a la Policía lo que sepan del asesino de su hijo. "La gente está asustada y se resiste a presentarse y decir lo que sabe. Temen por sí mismos y por sus familias. La culpa son las bandas. Son las pistolas. Yo misma estaría asustada. Pero tienen que hacerlo. Tienen que tener valor", insistió la madre de Rhys.