Pipi Estrada y Terelu Campos
Pipi Estrada y Terelu Campos (KORPA). KORPA

Ajena a la demanda que la presentadora de televisión Terelu Campos está dispuesta a interponer por supuesta vulneración del derecho a la intimidad, la revista Interviú ha sacado a la luz esta semana la segunda parte de las memorias sexuales de Pipi Estrada.

Si en la primera entrega Pipi Estrada se convertía en centro de una gran polémica al relatar los pormenores de sus desaforados encuentros amorosos con la hija de la periodista Teresa Campos, en este segundo episodio el relato del periodista deportivo se torna agrio.

Según cuenta, tras la euforia inicial -Pipi afirma que en su primera noche consumaron hasta nueve veces - su vida sexual experimentó un pronunciado declive.

"No descubrí a la auténtica Terelu Campos hasta nuestro segundo año de relación, cuando empezó a comportarse con una crueldad que aún hoy no me explico como aguanté. Reconozco que estaba enganchado y que no podía apartarme de su lado", asegura Pipi en sus crónicas.

El periodista confiesa que "estaba enganchado a ella" y que no podía apartarse de su lado. " Aunque me echaba una y otra vez, yo suplicaba siempre que me dejara volver" , puntualiza. Además, según detalla, una de esas ocasiones en las que le puso en la calle, se debió a que no había cerrado la tapa del váter.

En su opinión, la baja audiencia que Terelu cosechó al frente de La granja de los famosos le agrió el carácter. "En vez de asumir el fracaso, se dedicaba a telefonear a su madre para comentarle entre lágrimas que iban a quitarle el programa y que eso conllevaría la pérdida de su casa".

Pipi asegura que él intentó consolarla e infundirle ánimos. En este sentido le dijo "que a su lado tenía un hombre con dos cojones para lo que hiciera falta". A lo que ella respondió: “Con dos cojones sí, pero con dinero no”.