Fieles chiíes rezan en una mezquita iraquí.
El Gobierno iraquí ha aceptado algunas peticiones de los suníes para lograr la reconociliación en el país. AGENCIAS
Los principales dirigentes chiíes, kurdos y suníes en Irak alcanzaron hoy un acuerdo para resolver algunos puntos de discordia en el que piden un esfuerzo común para lograr "superar la crisis política, administrativa, económica y de seguridad que atraviesa el país".

El presidente del país, el kurdo Yalal Talabani, el primer ministro, el chií Nuri al Maliki, el vicepresidente suní, Tareq al Hachemi, y el presidente de la región autónoma del Kurdistan, Masud Barzani, han alcanzado una serie de acuerdos tras celebrar numerosas reuniones. Destaca la liberación de presos políticos -en su mayoríasuníes-, la
rehabilitación civil y militar de los antiguos miembros del partido Baaz , en el poder hasta la caída de Sadam Husein en abril del 2003, la celebración de elecciones locales, así como la discusión sobre la posibilidad de reformas constitucionales o de las leyes del petróleo y el gas.

El Gobierno iraquí accede a algunas peticiones de los grupos suníes en aras de la reconciliación
Todos estos asuntos forman parte de la lista de exigencias del Frente del Consenso Iraquí (FCI), una coalición que reagrupa a los tres mayores partidos suníes iraquíes y a la que pertenece Tareq al Hachemi.

La actual crisis política se desató a principios de mes cuando el FCI decidió retirar del Ejecutivo a los ministros que pertenecían a su agrupación debido al rechazo del Gobierno de satisfacer sus reclamaciones. Esta medida fue secundada días después por la Lista del Acuerdo Iraquí, formación mixta formada mayoritariamente por chiíes laicos, que en alguna ocasión se ha aliado con el FCI.

Los firmantes del acuerdo se han comprometido a celebrar reuniones periódicas para "estudiar las principales cuestiones estratégicas y resolverlas", según el comunicado.

Asimismo, sobre las relaciones entre Irak y Estados Unidos la nota mantiene que "los dirigentes han confirmado la necesidad de alcanzar una relación a largo plazo con EE UU que se apoye en el beneficio común y que abarque los distintos campos". La nota precisa sobre este punto que "este objetivo debe alcanzarse en breve plazo". Las agrupaciones suníes, así como los seguidores chíes del clérigo Muqtada Sadr, que también se retiró del gobierno de al Maliki, son los grupos que con mayor vehemencia se han opuesto a la presencia estadounidense en el país.