El segundo encierro de las fiestas patronales de San Sebatián de los Reyes (Madrid), con toros de la ganadería de Manuel Gimeno y unos dos mil corredores, se cobró hoy tres contusionados, que fueron atendidos en la misma enfermería de la plaza.

La de hoy fue una carrera más rápida que la de ayer, al durar un minuto y 42 segundos, según los expertos por el menor peso de las reses.

No obstante, según el director técnico del encierro, Emilio Esteban, los astados "no habían recorrido nunca la manga, por lo que hubo que apretarlos" a su salida de los corrales de suelta.

Un encierro espectacular

A continuación, mantuvieron una velocidad "fenomenal para el corredor", indicó el responsable de la suelta de reses, quien manifestó que en el encierro de hoy se pudieron ver "sensacionales carreras".

Por su parte, el concejal de festejos, Alberto Matiaces, afirmó que "el de hoy fue un encierro espectacular, en el que los toros se han mostrado muy templados".

Solo son destacables las escenas de peligro que se vivieron a la entrada de la plaza de toros que, sin embargo, únicamente tuvieron como consecuencia tres heridos leves.

El herido más grave fue arrastrado por un toro desde la calle Real hasta la calle Estafeta.

En referencia al herido más grave de ayer, al que un morlaco arrastró por su fajín desde la calle Real hasta la calle Estafeta, permanece en la unidad de vigilancia intensiva del hospital madrileño de La Paz aquejado de una traumatismo craneoencefálico severo.

Por su parte, el joven de Getafe que recibió una cornada en su gemelo derecho fue dado de alta a las ocho de la tarde de ayer en el centro hospitalario de esa localidad madrileña.