Al menos 63 personas han muerto ya en Grecia como consecuencia de los fuegos. El país afronta 63 nuevos incendios, que se suman a los trece que consumían desde el viernes la península del Peloponeso, la isla de Eubea y otros puntos del país. Las autoridades ofrecen hasta un millón de euros por pistas que permitan la detención de pirómanos.

El número de muertos ha ascendido a 63 tras el hallazgo de dos cadáveres en la región del Peloponeso (suroeste), según ha señalado un responsable del ministerio de Sanidad. Más de 800 bomberos griegos, ayudados por decenas de colegas llegados de otros países, así como 20 aviones y 19 helicópteros, luchan contra nuevos focos aparecidos.

Los bomberos lograron salvar del fuego las ruinas de Olimpia, con reliquias de más de 2.500 años de antigüedad
Se están instalando carpas para los damnificados en el Peloponeso y se han alquilado habitaciones en hoteles para alojar a vecinos desplazados por el fuego. Como medida de precaución para evitar epidemias, se ha enviado dos grupos de control de sanidad a la prefectura de Ilias.


El portavoz del Centro de Gestión de los Bomberos de Atenas, Nikos Diamantis, explicaba anoche que 53 focos se encontraban bajo control y que "gracias a la batalla de trincheras que libraron los bomberos con catorce vehículos" se pudo salvar la Antigua Olimpia . Un incendio amenazaba la integridad de este recinto, en el que hay reliquias arqueológicas de más de 2.500 años, así como los museos y la Academia Olímpica Internacional, lugar donde se celebraban los Juegos Olímpicos de la Antigüedad.

Diamantis reveló que desde junio se ha detenido a 32 personas sospechosas de haber iniciado incendios por descuido o de forma intencionada. El Gobierno griego ofreció una recompensa de 100.000 a un millón de euros para cualquier información que lleve a la detención de pirómanos.