El habitual 'anticiclón de las Azores', que durante el verano provoca una situación de estabilidad meteorológica en la península y Baleares, se ha desplazado al norte y ha propiciado que el verano sea más fresco.

Los meteorólogos han observado que las temperaturas máximas y mínimas registradas han llamado mucho la atención porque los últimos veranos fueron especialmente calurosos.

Las temperaturas máximas y mínimas registradas han llamado mucho la atención, los últimos veranos fueron más calurosos

Han comparado además el verano que está teniendo España con las temperaturas extremas y las olas de calor que han sacudido a otros países europeos.

El desplazamiento del anticiclón ha propiciado una mayor entrada de aire fresco del norte y temperaturas por lo general más bajas, tanto las máximas diurnas como las mínimas de la noche.

Respecto a los datos acumulados desde el año 1980, las temperaturas han sido inferiores a la media en muchos puntos del norte de la península. Sin embargo, al sur de la península se han registrado temperaturas superiores a la media.

En los último años, los veranos más calurosos han sido en 2003, 2005 y 2006.

Efectos de la inestabilidad

La tromba de agua caída el sábado en la provincia de Cádiz causó el derrumbe de un muro de un colegio de Chiclana de la Frontera y la rotura de una depuradora en la zona de Roche, en Conil de la Frontera, así como inundaciones de carreteras, calles y viviendas.

En Madrid, el teléfono de Emergencias 112 recibió el sábado más de 200 avisos relacionados con la lluvia y el viento.

En Toledo, la carretera N-502 sufrió un corte de diez horas por la caída de una torre eléctrica por la tormenta.

En Valladolid, una tromba de agua en la noche del sábado inundó algunas calles y garajes, y desprogramó el funcionamiento de semáforos, provocando atascos en el tráfico rodado.