Objetos para la penetración. Los hay de muchos tipos: consoladores, dildos, olisbos, buginonia, parafalos, tampones anales… Cuando vibran se llaman vibradores. La primera mención a aparatos para copular la tenemos en la Biblia, en el libro de Ezequiel 16:17 que dice así: “Avergonzada seas, porque tomaste los vasos de mi oro y mi plata que yo te di por tu hermosura e hiciste con ellos imágenes del esplendor del hombre y fornicaste con ellas”. En los harenes orientales se usaban hechos de madera pulida para evitar el lesbianismo y el adulterio. En la actualidad las tiendas de sexo ofrecen una gran variedad, para la penetración vaginal, anal o para ambas simultáneamente, con correajes para uso de impotentes y lesbianas, y se está desarrollando una línea femenina diseñada especialmente para la caricia externa para las mujeres que no desean la penetración.

Ofidicismo. El ofidicismo consiste en el uso erótico de serpientes. La serpiente desde tiempos remotos fue una de las representaciones del falo. En la actualidad hay un grupo de consumidores de revistas y películas porno que demandan imágenes de mujeres introduciendo en su vagina mientras se masturban serpientes o anguilas. Para este tipo de actividad sexual suelen usarse serpientes de movimientos lentos y que no pican. Las antiguas mujeres romanas solían introducir la cabeza de una pequeña serpiente pitón para tener hijos.

Orgías. En la actualidad se emplea este término como sinónimo de sexo en grupo. La mayoría de los locales que se dedican a sexo en grupo suelen iniciar la sesión con una cena o un cóctel para que las personas que se han apuntado a la experiencia puedan conocerse. Después pasan a las colchonetas donde va a desarrollarse la experiencia. El local también tiene a disposición de los clientes, habitaciones privadas para los que prefieran más intimidad, aperitivos y bebidas.

Oxígeno. La regulación de la cantidad de oxígeno que llega al cerebro se emplea para intensificar o retrasar la excitación sexual y el orgasmo. Normalmente se respira doce veces por minuto si lo hacemos más rápido y más profundamente (como se hace en el tantra) la excitación se ralentiza y la erección dura más, y si se hace rápido y superficial como cuando estamos muy angustiados el orgasmo es mucho mas intenso. Relacionada con la regulación del oxigeno esta la asfixia que puede ser auto erótica cuando se la produce a si mismo la persona que se está masturbando, suelen hacerse con una pañuelo, un fular o una corbata anudados al cuello y de los que se tira en el momento del orgasmo. Se recomienda que el nudo no sea corredizo y pueda desanudarse con facilidad en caso de desmayo. Y hetero erótica como la que podía verse en la película japonesa El Imperio de los sentidos.