La primera votación frustrada del pasado miércoles  y la reiteración de este rechazo del Congreso a Pedro Sánchez de este viernes abre una etapa novedosa, ya que es la primera vez en la democracia que un candidato no consigue ser investido presidente.

La próxima cita clave será este lunes, cuando a las 13.00 horas el rey Felipe VI recibirá al presidente del Congreso, Patxi López, para que este le comunique formalmente el resultado fallido de esta investidura. Un resultado que López ya le ha trasmitido al terminar el debate al monarca vía telefónica.

Este lunes es una fecha clave ya que se conocerá si el rey convoca una nueva ronda de consultas —que sería la tercera ya— o si concede un periodo de tiempo prudencial a los partidos para que puedan seguir negociando, opción esta última que es la que parece más probable ya que Felipe VI no está obligado a iniciar una nueva ronda de contactos mientras los partidos no tengan un candidato con posibilidades de ser investido con éxito.

Según el artículo 99.4 de la Constitución, el rey puede abrir una nueva ronda de consultas con los candidatos a la presidencia del Gobierno en cualquier momento durante los próximo dos meses, pero no establece una fecha concreta para esto y por tanto puede dar tiempo a los partidos para que negocien entre ellos para tratar de conseguir los apoyos necesarios para formar Gobierno. 

El aspirante que aceptara el encargo del Felipe VI procedería de la misma forma que lo ha hecho el líder socialista

Transcurrido este periodo, el rey realizaría una nueva ronda de consultas con los candidatos y formularía de nuevo una propuesta, que podría ser rechazada (como hizo Rajoy) o aceptada (como ha hecho Sánchez) y que se anunciaría con el tiempo suficiente para poder celebrar un nuevo debate de investidura.

El aspirante que aceptara el encargo del Felipe VI procedería de la misma forma que lo ha hecho el líder socialista. Además, este podría ser diputado o no, lo cual abre el camino a buscar nuevos candidatos a los partidos.

En cualquier caso, el tiempo máximo que sí establece la Carta Magna para este periodo de negociaciones entre los partidos es de dos meses exactos desde la primera votación de investidura del pasado miércoles 2 de marzo. Esto quiere decir que si llegado el 2 de mayo ningún candidato consigue ser investido presidente, el rey está obligado a disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones generales.

La ley marca un periodo de 54 días desde la convocatoria hasta la jornada electoral, que coincidirían exactamente con el domingo 26 de junio, fecha en la que se celebrarían los nuevos comicios generales.

Posibles escenarios

Hasta entonces, las opciones que los principales partidos barajan son:

UN 'GOBIERNO DEL CAMBIO'

Un 'gobierno del cambio' es la propuesta que estaría formada por PSOE, Podemos y sus diferentes marcas más IU-Unidad Popular. Esta opción parecía viable cuando PSOE, Podemos y Compromís aceptaron la propuesta de Alberto Garzón de reunirse los cuatro para intentar sacar adelante un gobierno de izquierdas.

Sin embargo, estas negociaciones se cortaron drásticamente una vez el PSOE anunció su pacto con el partido de Albert Rivera. El resto de formaciones rechazaron tajantemente sumarse al pacto mientras Ciudadanos participara en el mismo.

Tras la primera investidura fallida del pasado miércoles, la alcandesa de Madrid, Manuela Carmena, dijo que "sería bonito" que las "fuerzas del cambio" apoyaran a Pedro Sánchez para formar "un gobierno de progreso, un gobierno de cambio".

Esta situación obliga al PSOE a elegir entre la izquierda —y llegar así al "acuerdo del beso" que le ha pedido Iglesias este viernes en el Congresoo la derecha, manteniendo su compromiso con Ciudadanos e intentando convencer al resto de formaciones para que se sumen a este pacto. Las próximas semanas se desvelará esta incógnita. Aunque Sánchez ya ha advertido este mismo viernes al terminar la fallida investidura que el punto de partida es el pacto con la formación naranja.

LA 'GRAN COALICIÓN'

Esta opción es la que defiende principalmente el Partido Popular y consistiría en un 'gran gobierno de coalición' formado por PP, PSOE y Ciudadanos. Pero este camino, que partió con la negativa de PSOE y Ciudadanos a hablar con el PP, se ha encallado todavía más los últimos días después de que los partidos de Sánchez y Rivera acusaran al PP de "bloquear" la situación política al no abstenerse en la investidura del líder socialista.

UN 'CANDIDATO OCULTO'

Un tercer posible escenario al que están apuntando diferentes analistas y líderes políticos estaría liderado por el 'candidato oculto', es decir, un nuevo nombre diferente a los candidatos que se han presentaron a la presidencia del Gobierno en las elecciones del 20 de diciembre. Un nombre que, además, podría ser actualmente diputado o no, multiplicando así el abanico de opciones estratégicas de las formaciones. Esta posibilidad ha sido reclamada abiertamente por Albert Rivera, que ha declarado que "si el PP cree que el futuro del PP pasa por Rajoy, allá ellos".