El sector de la lechuga iceberg vive una campaña de inestabilidad constante, provocada por las atípicas condiciones climatológicas, según la Unión de Porductores Exportadores de Frutas y Hortalizas de la Región de Murcia (Proexport) y la Asociación Mediterránea de Productores Agrarios (Amopa).

Tras unas semanas con grandes cantidades de producto disponible, debido al crecimiento adelantado de las producciones, el sector se enfrenta ahora a una escasez generalizada de lechuga iceberg ocasionada por una menor producción y por calibres con menor peso.

El frío y el viento de las dos últimas semanas, sumados al adelanto de las plantaciones del mes de enero, suponen producciones de calibres con menor volumen y peso, explican en comunicado de prensa.

Con respecto a las primeras semanas de 2016, en las que se registraron elevadas producciones, se prevé un descenso en los volúmenes disponibles de lechuga iceberg de entre el 30 y el 35 por ciento.

Tal y como Proexport y Amopa trasladaron hace dos semanas, los productores se vieron obligados a destruir grandes cantidades de producto ante el hundimiento de precios en origen, por unas altas temperaturas que provocaron el adelanto de las produccciones.

Estas condiciones adversas se han mantenido a lo largo de toda la campaña de invierno ya que, explican, el excesivo calor registrado en los meses de noviembre a enero en el sureste de España ha provocado un adelantamiento sucesivo en las fechas de recolección previstas en Murcia, Almería y Alicante.

En cambio, las dos últimas semanas el Levante español ha registrado un descenso en las temperaturas así como vientos que han impedido el desarrollo normal de las producciones, provocando la situación de escasez prevista.

Estos desajustes suponen, según las organizaciones, "un gran perjuicio para la economía regional" puesto que la lechuga es "el producto que mayores cifras aporta a la exportación hortofrutícola murciana" y ésta supone "el 70 por ciento de la lechuga exportada por España".

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