La Federación Canaria de Municipios (Fecam) ha aprobado este viernes en asamblea, con el apoyo de 62 alcaldes —47 de forma presencial y 15 con voto delegado—, su apoyo al plan de desarrollo propuesto por el Gobierno de Canarias con los 160 millones anuales del extinto Impuesto General de Tráfico de Empresas (IGTE).

En declaraciones a los periodistas, el presidente del Ejecutivo, Fernando Clavijo, ha anunciado que a comienzos de abril estará elaborado el decreto que regule el plan con el objetivo de que los proyectos se presenten a lo largo de ese mes y el de mayo, y así puedan sacarse a licitación.

"Hemos hecho un proceso de participación y conciliación, y el decreto va a regular los fondos, qué proyectos son y como se presentan. Sin acuerdo de la Fecam no queríamos hacer decreto", ha explicado.

En la reunión de este viernes se ha acordado que los ayuntamientos puedan presentar directamente los proyectos, y que se puedan vincular a la modernización del sector primario, la reforma del espacio turístico o la creación de empleo.

Clavijo ha valorado el apoyo de unas tres cuartas partes de los municipios de las islas —no lo han suscrito muchos alcaldes de Gran Canaria y del PP— porque han hecho un "esfuerzo" por pensar en el futuro y en el interés general, y se ha mostrado "convencido" de que finalmente, los 88 ayuntamientos aprobarán el plan.

El presidente, que próximamente hará nuevos encuentros informativos en Tenerife y Gran Canaria para explicar el plan, ha insistido en que no hay un "cupo máximo" de proyectos, ya que eso sería "más de lo mismo", y ha apoyado esta "nueva forma de trabajar" que pasa por pensar en los "problemas estructurales" de Canarias.

"cada alcalde es libre de tomar sus propias decisiones"

Por su parte, el presidente de la Fecam, Manuel Plasencia (PSOE), ha agradecido que el Ejecutivo deje "participar" a los ayuntamientos en el desarrollo del plan, y aunque ha admitido que "cada alcalde es libre de tomar sus decisiones", no ha querido hablar de fractura en la organización.

Plasencia ha dicho que hay "cierto malestar" en algunos alcaldes porque el plan "no está definido claramente", pero ha mostrado su confianza en que el decreto lo va a resolver "y quedarán plasmadas todas las reivindicaciones" de los ayuntamientos.