Factura de la luz
Factura de energía eléctrica. JORGE PARÍS

El recibo de la luz para un consumidor medio se ha encarecido un 83,2% desde 2003, al pasar de un precio de 0,131 euros por kilovatio hora (KWh) a los 0,24 euros actuales, impuestos incluidos. Lo contaba en noviembre del pasado año la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Según sus datos, desde 2011 a 2015 el precio con impuestos de la luz acumula un encarecimiento del 10,23%.

Pese a ello, 2016 parece haberse iniciado con mejores noticias, al menos según Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que asegura que el precio de la electricidad en el mercado mayorista ha bajado mucho estos últimos meses. Claro que esto no beneficia a todos por igual. Los grandes beneficiados son los clientes que tienen contratada la tarifa regulada PVPC (precio voluntario para el pequeño consumidor).

El viento y la lluvia han sido determinantes para esta bajada del precio

Según la OCU, los clientes con PVPC ahora pagan 10 euros menos que hace un año. En febrero el precio medio mensual alcanza un récord: 0,09255 €/kWh. Desde enero de 2014, cuando a los clientes con PVPC se les comenzó a facturar con el precio que resultaba del mercado mayorista, nunca se había obtenido un precio medio mensual del kWh tan reducido.

La climatología ha sido determinante para esta potente bajada, puesto que el viento y la lluvia han propiciado una mayor contribución de las energías renovables. Algo que –explica la OCU– suele ser habitual durante el primer trimestre del año, pero que en esta ocasión se ha intensificado porque durante muchas horas las tecnologías más caras no han sido necesarias, y son éstas las que habitualmente fijan el precio en el mercado mayorista.

Calcula esta organización que los clientes que tienen contratada la tarifa regulada PVPC son los grandes beneficiados de estas bajadas, ya que el precio se ha reducido ahora a 56 euros, mientras que hace un año por el mismo consumo se pagaban 66 euros. Con el PVPC, estas bajadas se combinan con otros meses de fuertes subidas que penalizan bastante la factura. A los clientes que están en el mercado libre no les afecta ni esta reducción, ni los incrementos de los precios en ese mismo mercado mayorista.