Cascos azules
Varios 'cascos azules' de la ONU, durante una misión. GTRES

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) registró durante todo el 2015, un total de 69 casos de abusos sexuales presuntamente cometidos por sus fuerzas de paz, principalmente en la República Centroafricana y la República Democrática del Congo. En el informe de la investigación se incluyen 21 países, de los cuales 11 son africanos.

En comparación con el número de casos registrados en 2014, representa "un aumento significativo" de los abusos sexuales reportados en las filas de las fuerzas de paz, también llamados 'cascos azules', tal y como subraya el informe anual del Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

El número de casos en 2013 fue de 66 y se había reducido a 52 en 2014 por lo que "el aumento es muy preocupante", según dice una copia del documento obtenido por la Agencia France-Presse (AFP), que recomienda tratar a los culpables in situ y conseguir el material necesario para tomar las muestras de ADN necesarias a las fuerzas de paz.

África central, el lugar más afectado

De los 69 casos de abuso o explotación sexual, 38 se registraron en solamente dos misiones —hay 16 en todo el mundo—. Un total de 22 se produjeron en África Central y 16 en la República Democrática del Congo y en, por lo menos, 19 de los casos las víctimas eran menores de edad.

En total, soldados y policías de 21 países están involucrados. En el Congo se han registrado 7 casos, seguidos por los cuatro de Marruecos y Sudáfrica. El ránking lo completan Camerún, Congo-Brazzaville, Ruanda y Tanzania con 3 casos cada uno. Asimismo, los paises con menor incidencia (d0s casos) son Benin, Burkina Faso, Burundi, Canadá y Gabón.

En 19 de los casos las víctimas eran menores de edadLa reputación de las fuerzas de paz de la ONU se ha visto empañada durante meses por una serie de violaciones y otros escándalos de abuso sexual, incluida la central donde la ONU envió a 12.000 hombres en 2014.

El organismo, tras ser fuertemente criticado por su falta de capacidad de respuesta, ha tenido que tomar medidas: despedir al jefe de la Misión de la ONU en la República Centroafricana (MINUSCA) y ejercer presión sobre los países que puden aportar medios para que se pueda investigar y sancionar a sus hombres.

Tímidas sanciones

A los casos no se les ha proporcionado gran trascendencia porque en estos países el hecho de tomar decisiones y sancionar a los culpables se hace tímidamente. Por ejemplo, el 31 de enero de 2016, la investigación de 17 de los casos detectados en 2015 solamente terminaron dando lugar a "medidas provisionales", es decir, retiros de licencia o repatriaciones.

A lo que respecta a los soldados condenados por actos delictivos cometidos durante el pasado año o en ejercicios anteriores, la ONU ha recibido tan solo diez respuestas de las autoridades nacionales en materia de sanciones que, además, pueden parecer demasiado permisivas: seis meses de prisión "por tener relaciones sexuales con un menor de edad a cambio de dinero"; 60 días de encarcelamiento "por la explotación sexual de una mujer"; "sanciones administrativas" o jubilación anticipada.