La nueva estación del World Trade Center, obra de Calatrava
La nueva estación del World Trade Center, obra de Calatrava ARCHIVO

Siete años después de lo pactado y con un coste que dobló lo previsto, la estación de metro del World Trade Center de Nueva York realizada por Santiago Calatrava fue inaugurada. "Esta infraestructura es importante porque va a ser el áncora y el motor de desarrollo de todo el bajo Manhattan", dijo el arquitecto, que se confesó "orgulloso y satisfecho".

La estación de transportes, que aún no está terminada, goza de un diseño muy distinto al de los rectos y cuadriculados rascacielos del distrito financiero en el sur de la isla de Manhattan. A la espera de que todas las partes estén acabadas, la inauguración fue discreta, callada. Hasta abril no llegará la apertura total. No obstante, el 'Oculus' de Calatrava ya presenta alguna grieta y desconchado, según han denunciado varios asistentes a la inauguración.

El vestíbulo principal destaca por contar con un luminoso y amplio espacio donde se alza una gran cúpula hecha de blancas vigas de acero que se elevan hacia el cielo, diseño descrito por algunos medios como The New York Times como "una atracción para los selfis".

Toda la infraestructura que conecta la estación terminó con un gasto de 4.000 millones de dólares, origen de la polémica ya que supone el doble del presupuesto inicial, que era de 2.000 millones. En este sentido, Calatrava se mostró cauto y "esperanzado" en que los neoyorquinos "entiendan todo el corazón y amor puesto en esta obra, inspirada en las clásicas estaciones de Grand Central o Pensilvania".

La todavía inacabada estación en la Zona Cero conectará hasta 11 líneas de metro distintas con el tren que llega hasta Nueva Jersey, ofrecerá accesos subterráneos directos a las principales torres del WTC y albergará también una zona de ocio con un centro comercial y restaurantes, que por ahora aún está en obras.