De huracán a tormenta tropical
México sufre fuertes lluvias. (AP). AP

El huracán Dean se ha degradado a tormenta tropical tras golpear este miércoles por segunda vez a México y bajar sus vientos máximos sostenidos a 110 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. "Dean es ahora una tormenta tropical en el interior de México. Se espera que siga debilitándose", según el boletín del CNH de las 21.00 GMT.

El gobierno mexicano dejó sin efecto los avisos de huracán y se ha emitido un aviso de tormenta tropical (paso del sistema en 24 horas) desde el norte de Palma Sola hasta La Cruz.

El ojo del huracán con vientos máximos de 160 kilómetros por hora (categoría dos) tocó tierra este miércoles cerca de Tecolutla, al este de Gutiérrez Zamora y a 64 kilómetros al sur-sureste de Tuxpan.

En la madrugada del martes Dean sacudió primero a la península mexicana de Yucatán con fuertes vientos de 260 kilómetros por hora (categoría cinco) y ráfagas de hasta 315 kilómetros por hora.

Fuertes lluvias

El CNH advirtió de que Dean, que fue el tercer huracán más intenso de la cuenca atlántica en tocar tierra desde que se llevan los registros, producirá fuertes lluvias sobre México que podrían causar peligrosas inundaciones y deslizamientos de tierra.

El vórtice de Dean se hallaba localizado en la latitud 20,5 grados norte y longitud 98,1 grados oeste, a unos 65 kilómetros al oeste de Poza Rica (México), y se desplaza a 28 kilómetros por hora.

Dean fue el primer huracán de la temporada del Atlántico norte del 2007 y registró una presión central barométrica de 906 milibares cuando alcanzó la categoría cinco, situándose en las primeras posiciones de los ciclones más intensos en tocar tierra.

Comparte los primeros lugares junto a un huracán sin nombre que tocó tierra en Los Cayos de Florida en 1935 con 892 milibares y Camille en 1969 con 909 milibares.

Víctimas

Dean ha causado al menos 20 muertos: nueve en Haití, dos en Dominica, uno en Santa Lucía, seis en República Dominicana y dos en Jamaica.

También ocasionó daños calculados en unos 44 millones de dólares en Dominica y Santa Lucía, tras arrasar gran parte de la infraestructura y ocasionar estragos en el sector agrícola, de acuerdo a informes oficiales.