La capital de España es donde se bebe el mejor agua de España. La siguen en la clasificación Bilbao y La Coruña. Por eso, Madrid es la comunidad donde menos agua embotellada se bebe. En Valencia sin embargo, es casi indispensable.

Si sometemos el agua del grifo de Valencia a una cata podría diferenciarse perfectamente de la embotellada. En Zaragoza, Valencia y Ciudad Real es en realidad un mal trago. Sus aguas contienen más cal, cloro, restos de fertilizantes o arsénico de lo debido.