Michael Evans, el obispo inglés que ha abandonado Amnistía, en una visita a Jerusalém
Michael Evans, el obispo inglés que ha abandonado Amnistía, en una visita a Jerusalén EASTANGLIA

El obispo de East Anglia, Michael Evans, ha retirado su apoyo a Amnistía Internacional (AI), con la que venía colaborando 31 años, por la decisión de esa ONG de defender el derecho de las mujeres violadas a interrumpir su embarazo. El martes, el secretario de Estado vaticano, Tarciso Bertone, afirmó que, incluso en el caso de violación, la mujer no debe abortar porque "hay que salvar la vida aunque ésta sea fruto de la violencia".

AI defiende oficialmente el "respeto a los derechos sexuales y reproductivos de la mujer" y se ha comprometido a trabajar a favor de su derecho al aborto "dentro de límites de gestación razonables en caso de que peligren su derecho a la salud o sus derechos humanos". "Mujeres y hombres deben ejercer sus derechos sexuales y reproductivos libres de toda coerción, discriminación y violencia", reza un comunicado distribuido por esa organización de derechos humanos el pasado 18 de agosto.

Amnistía dice que sólo defiende el derecho de la mujer para decidir sobre su salud
El obispo Evans declaró su "profunda tristeza" al tener que dejar
Amnistía Internacional , y asegura que muchos católicos podrían seguir sus pasos y dejar de apoyar a AI. "La cuestión del aborto es tan fundamental para los católicos que será difícil que éstos se mantengan al margen. Siento que no puedo continuar (en AI), y sé por gente que me ha escrito que otros han hecho lo mismo", afirma en unas declaraciones recogidas por el diario Independent .

"Hay indudablemente muchos católicos que tendrán desgraciadamente ahora que darse de baja. Obispos, sacerdotes y seglares tendrán que tomar una decisión muy seria sobre su condición de miembros (de AI). Pero cada cual debe decidir individualmente", concluye el obispo de la diócesis de East Anglia .

Mike Blakemore, portavoz de AI, niega que la política de esa organización sea pro aborto y reiteró la posición oficial de que sólo defiende el que la mujer pueda decidir sobre su salud libre de "coerción, discriminación y violencia".

"Reconocemos la protección del feto como algo inseparablemente ligado a la salud y la vida de la madre", explica el portavoz de AI, que fue fundada en 1961 por un abogado británico convertido al catolicismo llamado Peter Benenson. Sin embargo, según el obispo de East Anglia, al hacer su campaña a favor del aborto, AI no está defendiendo los derechos humanos del niño.