El drama del tigre blanco: el afán por reproducirlo le está condenando

  • El tigre blanco es endogámico y necesita del cruce constante entre padres e hijos (o hermanos) para conseguir ejemplares.
  • Criaderos privados, que los venden por miles de dólares, se afanan por conseguir ejemplares sin atender a las consecuencias terribles que tiene para la especie.
  • La mayoría nacen con deformidades y órganos defectuosos.
  • Desde la asociación animalista Big Cat Rescue son tajantes: "No es una especie que esté en peligro de extinción ni que deba ser salvada, simplemente no debería existir".
Kenny (izda) se ha convertido en el rostro del drama del tigre blanco.
Kenny (izda) se ha convertido en el rostro del drama del tigre blanco.
BIG CAT RESCUE

Kenny se ha convertido en el rostro de la tragedia que el tigre blanco sufre hoy en día y que está acabando por condenar a una de las especies más bellas del planeta.

El aspecto de Kenny distaba mucho del de un tigre normotípico. Su hocico corto, sus dientes mal alineados y su cara redondeada no le hacían atractivo para la venta (negocio al que se dedicaba su primer dueño) y su pequeña jaula parecía el único futuro que tenía por delante. Fue rescatado en 2000 cuando apenas tenía dos años y llevado a un asilo de animales donde pudo vivir con mayor libertad y con varios cuidadores junto a él hasta 2008, año en que murió a consecuencia de un melanoma.

La organización en defensa de los animales Big Cat Rescue ha denunciado las prácticas que llevan a muchos empresarios de criaderos privados a tratar de conseguir tigres blancos a toda costa con el fin de venderlos por miles de dólares sin tener en cuenta las terribles consecuencias que para la especie tiene este negocio.

Los tigres blancos son el perfecto ejemplo de lo que la endogamia provoca en varias especies. Sólo nacen del cruce entre padres e hijos, o entre hermanos, por lo que en libertad son muy pocos los ejemplares que son concebidos. Esto lleva a criaderos privados a forzar el cruce entre miembros de una misma familia sin importar el hecho de que estos cruces de generación entre generación suelen acabar provocando terribles deformidades en los nuevos ejemplares, como ocurrió con Kenny.

Pese a que muchos piensan que estos tigres son albinos, lo cierto es que no es así. Lo que sufren es leucismo, cuya diferencia con el albinismo es que no presentan una mayor sensibilidad al sol que los individuos sanos ni tienen los ojos rojos. Esta particularidad se produce por un gen recesivo que provoca la falta parcial o total de eumelanina o faeomelanina. Este gen, además, hace que sean bizcos (ya que provoca que el nervio óptico esté conectado con el lado equivocado del cerebro).

Por si fuera poco, sufren deformidades en la columna, nacen con órganos defectuosos, tienen patas torcidas y el paladar partido en dos, según detallan desde Big Cat Rescue, desde donde denuncian que los criaderos que los cruzan se muestran al público como salvadores del tigre blanco, cuando en realidad lo que están consiguiendo es multiplicar el número de ejemplares deformes.

El cachorro aparentemente normal surge en uno de cada 30 intentos, por los que muchos de estos criaderos (ilegales en muchos países ya) optan por sacrificar o abandonar a las crías 'defectuosas'. Susan Bass, portavoz de Big Cat Rescue, es tajante: "No es una especie que esté en peligro de extinción ni que deba ser salvada, simplemente esta especie no debería existir".

El siguiente vídeo de Big Cat Rescue explica la triste realidad del tigre blanco:

Fundación Biodiversidad
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