El presidente francés, Nicolas Sarkozy, señala a los fotógrafos, con gesto molesto, durante un paseo por el lago Winnipesaukee
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, señala a los fotógrafos, con gesto molesto, durante un paseo por el lago Winnipesaukee. (AP)

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha terminado por identificar a las familias que le han invitado a pasar las vacaciones en una lujosa mansión de Wolfeboro (EEUU) con la intención de cerrar la polémica suscitada alrededor del asunto de sus vacaciones veraniegas.

El presidente francés ha dado nombres y apellidos de sus anfitriones

Sarkozy, que se reincorpora hoy al Palacio del Elíseo en París, ha telefoneado personalmente al rotativo 'Le Monde' para dar respuestas a las preguntas que le habían formulado recientemente los reporteros del periódico durante el periodo estival.

El presidente francés ha dado nombres y apellidos de las dos familias que le han invitado a esas vacaciones, criticadas en su país por la oposición política.

Se trata de los Cromback, representantes en Francia de la firma de joyería 'Tiffany' , y del matrimonio Agostinelli , en el que él es un banquero de negocios y ella la responsable de comunicación de la firma de moda 'Prada' en Francia.

"No hay misterios ni nada que ocultar, pero es infernal que sin cesar haya fotógrafos frente a la casa", ha declarado Sarkozy al vespertino galo.

El 5 de agosto, tras dar una rueda de prensa improvisada, el presidente francés se había encarado con dos fotógrafos que se habían acercado a su barca mientras navegaba y su imagen de indignación ha dado la vuelta al mundo.

La polémica de Cecilia

De lo que Sarkozy no ha querido hablar es de su esposa Cecilia, que ha dado lugar a otra de las polémicas de las vacaciones cuando estuvo ausente de una comida privada con la familia del presidente de EEUU, George W. Bush, que pasaba unos días en una finca a menos de cien kilómetros de Wolfeboro.

"No quiero que escriban sobre mi mujer. Eso pertenece a mi vida privada", ha dicho Sarkozy, quien en su momento justificó la ausencia de Cécilia en la casa de los Bush por unas anginas que él mismo le había contagiado.

Sin embargo, nadie recuerda haber visto a Sarkozy doliente durante las vacaciones y, además, Cécilia fue vista por periodistas franceses el día después de la fallida comida, en aparente buen estado de salud.