La fiscalía checa ha acusado a seis médicos de esta nacionalidad de vender ilegalmente piel humana que quitaban a los muertos, afirmó este viernes la oficina del fiscal general del Estado.

Los sanitarios trabajaban en laboratorios del Hospital universitario de Brno. "Quitaban, de forma perfectamente legal, el tejido epitelial de los muertos y luego los vendían a bancos de tejidos internacionales", dijo Jan Sladky, vicerresponsable de la oficina de la fiscalía de Brno.

El dinero iba a sus cuentas

Los beneficios que obtenían iban a sus cuentas y a las de fundaciones sanitarias no especificadas, y no al hospital, añadió.

Los seis están acusados de vender ilegalmente el tejido al Euro Skin Bank de Holanda y, según Saldky, podrían afrontar penas de varios años de cárcel si son condenados.

Tres de los médicos acusados aún trabajan en el hospital, dijo su portavoz, Anna Nesvadbova, que añadió que no pueden ser cesados por estos cargos. La ley checa permite la venta de órganos y tejidos pero no para obtener beneficio, informaron fuentes del hospital.