"Tenía diez años cuando sentí el primer terremoto de mi vida y me aferré a mi madre. Treinta y tres años después hice lo propio con mi hijo de ocho años. Antes busqué la protección, ahora me tocó darla; a mis tres hijos, en realidad, a quienes abracé y acaricié buscando apaciguar sus temores".

Este relato de Politikha es una de las numerosas experiencias que han saltado a los blogs peruanos, donde los usuarios cuentan, en primera persona, cómo vivieron el terremoto ocurrido el miércoles en Perú, que ha dejado más de 500 muertos y alrededor de 1.500 heridos, así como una situación precaria en el país andino.

Empezó a moverse el suelo, yo miedosa, me quedé congelada

El terremoto se ha convertido en el tema común en las entradas de blogs peruanos y cada blogger aporta su granito de arena: unos ofrecen los números a los que llamar, piden donaciones de sangre, ofrecen un gráfico con los seísmos ocurridos, cuelgan vídeos de lo sucedido...

Todo muy artesanal, muy personal, muy volcado en ayudar, en condensar toda la información posible en una sola entrada, para complementar las imágenes que aparecen en los diarios.

Durante los dos minutos que duró el temblor se sucedieron las escenas de pánico, como la que cuenta Gabriel en su bitácora: "Una señora quien permanecía inmóvil empezó a vociferar '¡Cómo salgo de aquí!' todo ello acompañado por el llanto alarmante: '¡Ayúdenme, ayúdenme!' continuó gritando a llantos. Un niño asustado y solitario que estaba en la columna empezó a llorar de terror".

Los móviles no funcionaban; los teléfonos fijos, tampoco: "En ese instante sólo pensé en mi hija, de 17 años (...) entonces todos empezamos a utilizar los celulares, inútilmente, porque colapsaron no por minutos, sino por horas" relataba Paolo de Lima.

Aún temerosos por posibles saqueos tras la fuga de 600 presos de una cárcel, llegan denuncias criticando la actuación de algunas empresas ante la catástrofe: "Algunas empresas de transporte buscaron enriquecerse con la tragedia ajena, duplicando o triplicado el costo de los pasajes", podemos leer en uno de los blogs.

En casa y en la calle

Una bloggera relata cómo vivió el temblor, que le sorprendió en el dentista: "Mientras la dentista me pregunta por tooodaaa mi familia, si tengo novio... empieza a temblar la silla.. la doctora dice: 'Ay cuanto mueven los constructores..' me paro y digo: 'No, es temblor...' nos paramos, y se sigue moviendo ' (...) los edificios se movían".

"Dieron las 6:40 y mi pantalla comenzó a temblar. Pensé que el temblor iba a pasar, pero no. Mi Messenger se desconectó" afirma otro, que tuvo que tranquilizar a sus abuelos en su casa.

Sin embargo, los momentos más tensos se vivieron en las calles, dada la afluencia de gente que gritaba, víctima de los nervios, como escribe Marcela: "No grité, no lloré, ni entré en pánico. Me quedé paralizada. Fue entonces cuando me di cuenta que el suelo se movía tanto como cuando uno se para sobre una tabla para correr olas. ¡Horrible! Los autos se detuvieron, la gente se salía de los vehículos asustada, las luces de los edificios del frente se apagaron y los griferos se fueron hacia la pista".

El caos inundó las calles de Ica, Pisco y Lima: "Empezó a moverse el suelo, yo miedosa, me quedé congelada... no sé por qué... reaccioné porque vi la cantidad de gente que se venía en dirección hacia donde yo estaba parada y una amiga me vio y me agarró del brazo, me dijo '¡¡qué haces ahí parada!!' (...) Fueron los dos minutos (¿están seguros que no fueron horas? el tiempo se me hizo eterno) más largos de mi vida" contaba otra blogger.

Mientras tanto, Perú sigue buscando supervivientes bajo los escombros.