Pago a trabajadores autónomos
Imagen de archivo de una factura. GTRES

Los autónomos reciben, a través de los pagarés, la conformación de que los clientes le abonarán una cantidad determinada en un momento dado. Esta fórmula de pago cuenta con la ventaja de funcionar como justificante en el caso de que se produzca un contencioso. Sin embargo, también presenta límites, por lo que hay que tener en cuenta cómo actuar en estos casos.

En este sentido, hay que tener presente que cuando se recibe un pagaré los gastos de gestión corren por cuenta del receptor. Además, existe la posibilidad de que al ejecutarlo, la cuenta bancaria de destino no tenga fondos suficientes. Es por ello que se han de llevar una serie de gestiones previas que minimicen los riesgos y costes añadidos, según informan desde la empresa de servicios financieros Gedesco.

Cuando se recibe un pagaré los gastos de gestión corren por cuenta del receptorLa forma de pago a través de pagaré se desarrolla a través de distintas variedades y modalidades. Sin embargo, lo que más interesa es saber si se abonará el dinero a la orden o no a la orden. En el primer caso, denominado, endoso de pagaré, el autónomo o empresa que recibe el pagaré puede transmitir ese título a un tercero, sin necesidad de avisar a su pagador.

Esta es una de las soluciones más comunes para no correr riesgos y contar con liquidez inmediata, cuando nos abonan lo que nos deben de este modo. En concreto, al recibir un pagaré, el autónomo puede antes de la fecha pactada si lo cede a una entidad financiera que le adelantará el dinero a cambio de una pequeña comisión.

El pagaré no a la orden supone la posibilidad de ceder el crédito a una entidad financiera, pero avisando previamente al emisor. Así, si hubiera algún problema con el pago, la entidad a la que se ha cedido el crédito  podrá reclamar jurídicamente el cobro del mismo al emisor inicial. Ambas modalidades intentan proteger a la persona o empresa receptora del pagaré. Para ello, existe la opción de llevar a cabo un descuento de pagaré sin recurso. Esta posibilidad se produce cuando el autónomo recibe el valor de esa promesa de pago por adelantado. Así, la entidad financiera que paga esta cantidad pasa a ser la nueva propietaria de ese derecho de cobro, de manera que, si existiera algún problema, sería esta la que tendría que reclamar ante un impago o retraso.