Torres señala al absuelto Tejeiro y asegura que la Casa del Rey y Hacienda lo supervisaban todo

  • "Es quien lo ha pensado y diseñado todo; no sé por qué no está sentado aquí", ha afirmado Torres de su cuñado, exsecretario de Nóos.
  • "Es falso" que la infanta "fuera un escudo fiscal", ha asegurado; niega conocer todos los documentos con su firma que le ha enseñado Horrach.
  • Asegura que Corinna, la amiga del rey Juan Carlos, les propuso crear una sociedad opaca en Londres; Urdangarin no firmaba papeles "por discreción".
  • Diego Torres 'no sabe' explicar cómo acabó dinero de las empresas De Goes Londres y Blossom Hills en su cuenta particular de Luxemburgo.
Diego Torres, exsocio de Iñaki Urdangarin, en una imagen recogida de la pantalla que se encuentra en la sala de prensa de la Escuela Balear de la Administración Pública (EBAP).
Diego Torres, exsocio de Iñaki Urdangarin, en una imagen recogida de la pantalla que se encuentra en la sala de prensa de la Escuela Balear de la Administración Pública (EBAP).
EFE/Cati Cladera
El acusado Diego Torres, ex socio de Iñaki Urdangarin en Nóos, está descargando en la figura de Miguel Tejeiro, exsecretario del Instituto y fuera de la causa tras haber retirado su acusación sobre él Manos Limpias, toda la responsabilidad en los temas fiscales y legales relacionados con la actividad empresarial que compartieron. "Tenía toda mi confianza", ha dicho durante su declaración en el juicio.Además, Torres ha negado que la infanta Cristina fuera el "escudo fiscal" del Instituto Nóos. "Es absolutamente falso que la infanta fuera el escudo fiscal", ha reiterado.

El acusado Diego Torres, ex socio de Iñaki Urdangarin en Nóos, está descargando en la figura de Miguel Tejeiro, exsecretario del Instituto y fuera hoy de la causa tras haber retirado su acusación sobre él Manos Limpias, toda la responsabilidad en los temas fiscales y legales relacionados con la actividad empresarial que compartieron. "Tenía toda mi confianza", ha dicho durante su declaración en el juicio.

Pasada una hora del comienzo del interrogatorio, además, ha mencionado por primera vez a la Casa del Rey. Ha dicho que Tejeiro se reunía periódicamente "con el abogado del jefe del Estado" —José Manuel Romero, conde de Fontao— y también, "cada mes de junio", con un "alto funcionario de Hacienda", que lo supervisaban todo. Por eso, ha insistido en que él pensaba que todo lo que hacía Tejeiro era "correcto". El acusado ha rechazado, por este mismo motivo, la afirmación de que la infanta fuera "un escudo fiscal", ya que, en su opinión, eso no era necesario.

"El señor Tejeiro era el secretario general de todas las sociedades que he tenido yo en mi vida", ha asegurado Torres al fiscal. Ha reconocido su firma en todos los documentos que le ha enseñado Pedro Horrach —Urdangarin no solía firmar "por discreción"—, pero ha dicho una y otra vez que él no realizaba las gestiones y los trámites, aunque ha admitido que "a veces, cuando el señor Tejeiro tenía que hacer una gestión", se la "indicaba", le daba "instrucciones", intentando explicar así, por ejemplo, por qué su esposa, Ana María Tejeiro, le enviaba correos relacionados con las empresas de la red y quedaba con ciertas personas.

El exsocio de Iñaki Urdangarin ha declarado que no tiene reparos en hablar de sus propias decisiones —"No quiero no responderle, solo quiero ayudar"—, pero ha aseverado que no va a "elucubrar" sobre lo que hicieron otras personas. Ha aludido varias veces al "despacho del señor Miguel Tejeiro" como el lugar en el que todo sucedía y ha señalado a su cuñado como "el que lo ha pensado y diseñado todo y daba las instrucciones; no sé por qué no está sentado aquí", ha afirmado contrariado.

"No soy un experto en temas financieros"

La sesión ha comenzado con anécdota. La respuesta a la primera pregunta del fiscal Pedro Horrach se ha demorado unos 15 minutos por la dificultad de encontrar el documento aludido dentro de la amplia documentación que obra en el sumario con el fin de poder exhibírselo al acusado. El fiscal había preguntado, entre otras cosas, por una cuenta abierta en Luxemburgo con un nombre falso, "Koblenz", pero con la firma de Torres.

Ha negado ser la persona que suscribió "servicios privados" bancarios para, entre otras, las empresas Blossom Hills y De Goes —ha declarado que en temas financieros no es "para nada un experto"—, a pesar de que él consta como titular en los documentos. De hecho, ha negado conocer la existencia de la primera de ellas y, también, ser la persona que estaba al frente de la segunda, creada por Tejeiro en 2006 para llevar a cabo "proyectos internacionales".

"Miguel Tejeiro gestionaba todos los temas tributarios, tenía toda mi confianza", ha dicho Torres, llegando a afirmar que "la mayoría de los seres humanos firmamos lo que los bancos nos ponen delante". Torres ha dicho que Nóos realizó "dos regularizaciones fiscales".

El acusado ha empleado buena parte de su declaración en explicarle al fiscal cómo funciona la organización de eventos y el trabajo de consultoría, aunque no ha sabido explicar algunos de los desajustes en cruces facturas entre De Goes y Nóos. Sí ha reconocido —aunque siempre en plural, con un "nosotros" o un "el señor Urdangarin y yo mismo"— que, si se constataba la realización de servicios, la aprobación del pago de facturas a De Goes no tenía que pasar por Tejeiro. "¿Quién de ustedes revisaba las facturas?", le ha preguntado el fiscal; entonces, Torres ha mencionado a Mario Sorribas.

El abogado de Torres, Manuel Gonzalez Peeters, por su parte, ha formulado protesta por el hecho de que el fiscal esté exhibiendo documentos al acusado en "idioma distinto al castellano".

La cuenta de Luxemburgo

Uno de los asuntos sobre los que Torres no ha contestado de forma concreta —varias veces ha recurrido durante la declaración al "luego busco las facturas y se lo explico"— está relacionado con una cuenta a su nombre en Luxemburgo.

El acusado ha explicado que estuvo trabajando durante unos años en Andorra, país en el que tenía una cuenta bancaria con sus "ahorros". Más tarde, ha relatado, y debido a la situación de inestabilidad, transfirió ese dinero a otra cuenta en Luxemburgo. Ante las preguntas del fiscal, ha dicho 'no saber' si, además de esos ahorros, el resto del dinero que acabó en una tercera cuenta personal, rendimientos de capital mobiliario, procedía o no de las empresas De Goes Londres y Blossom Hills.

"Es complicado" responder a eso, le ha espetado al fiscal, remitiéndole en varios momentos a la persona que se ocupaba de las "cuestiones técnicas", es decir, a su cuñado Miguel Tejeiro. "Pero si la cuenta está a su nombre, ¿a quién se lo voy a pedir", le ha dicho el fiscal elevando el tono ante los rodeos del acusado. En ese momento, por primera vez, Torres se ha quedado en silencio. La cantidad total que habría acabado en la cuenta de Torres en Luxemburgo ascendería a más de 900.000 euros.

El exsocio de Urdangarin ha dicho varias veces que no tenía conocimientos fiscales y que algunos de los documentos que obran en el sumario son "de ciencia ficción". Poco antes de las 12.30 horas, para justificar la legalidad de la creación de la sociedad De Goes en Londres por parte de Tejeiro -vinculada a De Goes SL- para los proyectos internacionales, ha mencionado una anécdota con una particular protagonista: Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Ha asegurado que la amiga del rey emérito propuso a Nóos, informando convenientemente al rey, la creación de una sociedad opaca en Londres —"para ocultar en España que estábamos cobrando"—, pero que ellos lo rechazaron. El fiscal, que escucha todas las explicaciones de Torres, no está entrando al trapo de los ejemplos que le pone y continúa con su interrogatorio previsto.

Los trabajadores 'fantasma'

El fiscal ha interrogado a Torres por las personas que, sobre el papel, habrían trabajado para Nóos y después declararon no haberlo hecho. El acusado ha negado la mayor y, de hecho, ha asegurado que casi todo lo declarado por otro de sus cuñados, el excontable Marco Antonio Tejeiro, es "ciencia ficción" y que "le convendrá" haberlo hecho así; ha negado que "le dictara" lo que tenía que hacer: "Prefiero no decir lo que pienso".

Ha negado que se pagaran nóminas en dinero negro —"En mi vida he cobrado en B"— y ha rechazado que un post it hallado en uno de los documentos requisados en un registro con la letra "B" se correspondiera con "dinero en B": "Seguramente es de Barclays. Pero no es mi letra", ha asegurado.

Ha reconocido, sin embargo, que había trabajadores que iban rotando por las sociedades de Nóos y que no siempre desempeñaban el mismo trabajo; muchas veces esto se hacía, ha admitido, para obtener "beneficios fiscales", una maniobra que ha calificado de "legal".

En ocasiones, para optar a esos beneficios y para llegar al mínimo de empleados que se requerían a final de año, siempre según lo indicado por Marco Antonio Tejeiro, ha asegurado Torres, se contrataba a gente de forma esporádica sin alta cualificación, por ejemplo, "encuestadores". Para ello, Nóos acudía a "conocidos". El sector de la consultoría, ha explicado, "tiene un porcentaje importante de subcontratación".

Los Juegos Europeos

En el siguiente bloque de preguntas del fiscal, Torres ha desvinculado al expresidente del gobierno valenciano Francisco Camps de las negociaciones iniciales de los denominados Juegos Europeos, que finalmente no se llevaron a cabo. Dice que la única vez que lo vio "fue en la presentación del proyecto, con la presencia del presidente del Comité Olímpico español y de Iñaki Urdangarin".

De hecho, al ser preguntado sobre quién de la Generalitat decidió adjudicar a Nóos la organización del proyecto, ha respondido: "No creo que fuese Camps, sino el entonces vicepresidente", en alusión a Víctor Campos. Sí ha explicado que "una persona muy involucrada" fue el exvicesecretario de Estudios del PP y exconseller Esteban González Pons. Según Torres, entre las personas que supervisaron el proyecto desde Nóos estaba Urdangarin.

Torres ha recordado que fue el empresario Miguel Zorío, administrador de Lobby Comunicación, quien ideó el proyecto de convertir Valencia en la sede de unos Juegos Europeos, motivo por el que lo expuso a la Administración valenciana. Quien tomó la decisión de que lo llevara él fue el comité de dirección de Nóos, en el que estaban Torres, Urdangarin, Marco Tejeiro, Ignasi de Juan y Antoni Ballabriga.

El acusado se ha desvinculado, sin embargo, de la "parte olímpica" del proyecto y ha descargado la supervisión directa en Ballabriga, y la gestión administrativa en Tejeiro. El exsocio de Urdangarin ha acusado a su cuñado, el excontable, de mentir cuando dijo que él le había dado las indicaciones para las facturas y ha aludido a la rebaja de condena que ha logrado con su confesión.

Torres ha confirmado que Iñaki Urdangarin siguió colaborando con este proyecto y con "otros en marcha" en 2007 a pesar de que en esas fechas había abandonado el Instituto Nóos.

Nóos y su estructura

Torres ha detallado que existía dentro de Nóos una diferencia entre el comité de dirección, en el que estaban, entre otros, él mismo, Urdangarin —que "no cobraba" un salario y que facturaba desde Aizoon— y Marco Tejeiro, y la junta directiva, que estaba "por encima" y de la que formaba parte, entre otros, la infanta Cristina de Borbón o Carlos García Revenga, a los que no ha citado expresamente.

Nóos, ha explicado, tenía "una red internacional potente" que era la que le daba valor como institución. Y todo lo que se hacía allí "se hacía de buena fe", ha contestado a Horrach cuando le interrogaba por determinadas facturas devueltas por la Generalitat Valenciana. Ha dementido que todas ellas se presentaran para cobrar —algunas eran "para preguntar si podían ser cobradas y otras proforma"— o que en Nóos se realizara contabilidad analítica asignada a los proyectos.

El interrogatorio del fiscal ha sido tan exhaustivo como el que llevó a cabo con el excontable de Nóos. Torres ha rechazado en varias ocasiones, tal y como ha insinuado Horrach, que las facturas que Nóos presentó en varios momentos durante la instrucción, correspondientes a varios de los convenios realizados en Baleares y Valencia, hubieran sido rehechas.

Sí ha admitido que facturaban por importen redondos, que pudo haber "errores" y facturas que se traspapelaran de un proyecto a otro. Y también que había "facturas cruzadas" entre las empresas de Nóos, "correspondientes a los honorarios de las personas que trabajaban en los proyectos". Ha dicho que todos los servicios se prestaron y ha negado conocer y entender las anotaciones que hacía su cuñado, Marco, en algunos de los documentos y que le parecen "absurdas". "De ninguna manera" le ordenó confeccionar nada, ha aseverado, contradiciendo el testimonio del excontable.

En las últimas horas del interrogatorio, que continuará este miércoles, el fiscal ha vuelto a elevar el tono con Torres: "Llevamos todo el día que no sabe nada, pero luego da explicaciones detalladas de todo". "He tenido cinco años para revisarlo", le ha contestado Torres.

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