El capellán militar Siegfried Lochner puede ser expulsado del Ejército austriaco por sus declaraciones en la prensa en las que definía la II Guerra Mundial como una "guerra defensiva legítima" de la Alemania nazi.

El presidente de la comisión parlamentaria para la Reforma del Ejercito Federal, el socialdemócrata Helmut Zilk, ha pedido su cese y ha asegurado que es una "vergüenza política" que continúe en el cargo.

Asimismo, las Fuerzas Armadas están investigando los hechos, según el semanario Profil, y organizaciones de la sociedad civil han calificado las palabras del religioso de inadmisibles.

Acusa a un opositor de Hitler de tener el "juicio extraviado"

En la entrevista que Lochner concedió al semanario austriaco de extrema derecha Zur Zeit, enjuiciaba también a un resistente contra el régimen de Adolf Hitler de tener el "juicio extraviado".

En esa entrevista Lochner criticó lo que definió como "la creación de un culto" a la figura de Franz Jagerstatter, un conocido objetor de conciencia austriaco ejecutado en 1943 y que en plena II Guerra Mundial se negó a ingresar en el Ejército nazi porque sus convicciones católicas se lo impedían.

También se declaró en contra de la posible beatificación de Jagerstatter, ya que "no fue con seguridad un mártir de la Iglesia Católica, sino, por desgracia, víctima de su juicio extraviado", afirmó.

Además, el capellán pone como ejemplo a su padre y a "millones de católicos", que "comprendieron las necesidades del momento" y sirvieron en la Wehrmacht.

Jagerstatter murió "por negarse a participar en una guerra que desde la petición de los Aliados en 1943 de una capitulación incondicional (de Alemania), era por ello, una guerra defensiva legítima", dijo entonces Lochner, que cree que sus palabras han sido malinterpretadas.