El castillo de Magaña, en la provincia de Soria.
El castillo de Magaña, en la provincia de Soria, es una de las zonas españolas peninsulares en donde comienza a despuntar el astroturismo. ASTROFOTOGRAFÍA

Lejos de desaparecer, la belleza de las estrellas sigue ahí, esperando ser observada; y personas de todo el mundo buscan sin descanso en ese mar de puntos luminosos, incluso en sus vacaciones. Una nueva tendencia se abre paso con fuerza: el astroturismo o turismo de estrellas, en destinos con cielos limpios y zonas oscuras. Si bien todavía es poco conocido, en el futuro podría convertirse en una opción muy demandada por el público.

Queremos revalorizar el cielo como patrimonio científico, cultural y medioambientalLa Fundación Starlight, creada en 2009 por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), trabaja por la protección del cielo y lo reivindica como derecho de la humanidad. Uno de sus objetivos es potenciar el astroturismo, un segmento emergente que aúna la divulgación científica con el desarrollo de las zonas rurales que sea compatible con sus valores naturales. “Queremos revalorizar el cielo como patrimonio científico, cultural, medioambiental y movilizador de la economía a través del turismo de las estrellas”, explica Luis Martínez, director de la Fundación Starlight.

“Lo que hacemos es ir acreditando con un certificado de calidad lugares de todo el mundo que tienen muy buen cielo, para que pongan en marcha este tipo de turismo”, añade. Su sistema de certificaciones, sus ‘medallas’ Starlight, se reservan para aquellos lugares que, a juicio de la fundación, sean un ejemplo de protección y conservación de su patrimonio celeste, y que fomenten el turismo de estrellas al incorporar su observación a los valores naturales y culturales del entorno.

Entre las acreditaciones destacan las de Destino Turístico Starlight, otorgadas a lugares con cielos de calidad ejemplar en los que se pueden practicar actividades turísticas basadas en los recursos naturales. España cuenta con un total de once destinos, más que Chile (tres) y Canadá (uno). Los firmamentos limpios y oscuros son cada vez más difíciles de hallar.

“En España contamos con una gran ventaja: tenemos enormes extensiones de territorios muy oscuros porque están muy despoblados. Son esas zonas las que tenemos que fortalecer para hacer llegar el astroturismo. España puede ser el paraíso de la observación astronómica para los aficionados de otros países europeos”, opina Luis Martínez. Destacan los destinos de la Sierra Morena andaluza, el territorio más extenso certificado por la Fundación Starlight que abarca un total de cuatro provincias; y el archipiélago de las Canarias, con tres de estos sellos.

España puede ser el paraíso de la observación astronómica de Europa”Luis Martínez destaca que en España hay autonomías muy concienciadas con la protección de su cielo que han hecho un esfuerzo notable por fomentar el turismo de estrellas, como Canarias, Andalucía y Galicia. Pero a él le resultan especialmente interesantes los casos en los que no son las administraciones las que toman la iniciativa para obtener la certificación, sino grupos de empresarios, que ven en el astroturismo una oportunidad para zonas rurales.

Dos de estos empresarios, Francisco Sánchez Rico y Teresa Dorn, son los propietarios de El Milano Real, uno de los hoteles Starlight más veteranos, situado en Hoyos del Espino (Ávila). El matrimonio organiza observaciones astronómicas y excursiones nocturnas al campo. “A raíz de la certificación hay personas que vienen exclusivamente para ver las estrellas, como un grupo de turistas de Dinamarca que se alojaron aquí hace poco”, cuenta Dorn.

Otro de los alojamientos Starlight que aporta un valor añadido es Entre encinas y estrellas (e-EyE), un complejo de casas rurales situado en Fregenal de la Sierra, al sur de Badajoz, con observatorios individuales. “Los promotores y colaboradores son astrónomos aficionados con experiencia probada en la divulgación de la astronomía y contamos con material abundante”, explica José Luis Quiñones, el gerente. “Además –añade–, hemos cuidado al máximo la iluminación y otros aspectos para proteger el cielo”.

Un sinfín de posibilidades

Las actividades que ofrece cada destino turístico Starlight son muy variadas. Los grandes amantes de la astronomía pueden visitar dos grandes observatorios: el del Roque de los Muchachos (La Palma) y el del Teide (Tenerife). En esta última isla también está la reserva de Granadilla de Abona, donde se practica la escalada, la observación de aves migratorias y el submarinismo. El Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia permite contemplar el cielo desde sus playas, acantilados e islas. En el mirador estelar de O Rañadoiro de Peña Trevinca, situada en el interior gallego, se organizan paseos nocturnos y conciertos musicales.

El Parque Temático Natural Alqueva, en Badajoz, ofrece actividades náuticas, senderismo y safaris fotográficos. Cerca de Doñana, Sierra Morena es el hogar de especies amenazadas como el lince ibérico. En la Sierra Sur de Jaén, los castillos y fortalezas hablan de la historia de los pueblos jienenses; y en primavera, la montaña de Gredos queda cubierta por el manto amarillo del piorno. En la Sierra del Montsec (Lleida), el Centre d’Observació de l’Univers pretende convertirse en un referente de divulgación.

Por último, para quienes quieran combinar el plan astronómico con la paleontología, la reserva de la Biosfera Valles de Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, en La Rioja, contiene uno de los yacimientos de huellas de dinosaurios más importantes de Europa. Hay varios procesos en marcha para incorporar nuevos destinos a la lista española. Uno de ellos es Gúdar-Javalambre (Teruel). En esta zona se está construyendo el proyecto Galáctica, que contará con un área de observación con telescopios y varias cúpulas, y otra dedicada a las exposiciones, conferencias y otras actividades.