El alcalde de Girona, Albert Ballesta, ha anunciado su intención de aumentarse el sueldo hasta los 75.000 euros, el máximo que le permite la ley, así como suprimir la figura del gerente y la de un cargo de confianza que existía con el gobierno de Puigdemont.

En una rueda de prensa, Ballesta ha justificado esta subida alegando que en total el consistorio se ahorrará 26.000 euros, gracias a la rebaja de 100.000 euros que supone prescindir del gerente y del cargo de confianza.

En este sentido, Ballesta también ha asegurado que "había una demanda de alguien que se dedicara al 100% a la ciudad", en referencia al antiguo alcalde Carles Puigdemont, que dedicaba parte de su tiempo a ser diputado en Barcelona.

Por esto, el nuevo alcalde ha querido dejar claro que él va a dedicarse al completo a la ciudad, y ha comentado que han "intentado hacer los mínimos retoques" al proyecto que había anteriormente a su nombramiento.

Finalmente, Ballesta también ha asegurado que "el proyecto es exactamente el mismo", así como el plan de gobierno, y ha dejado claro que "harán caso a las demandas" que había antes de la renuncia de Carles Puigdemont.

Vicealcaldía para demócratas

Las novedades más importantes en el nuevo cartipazo son la nueva vicealcaldía, que pasará a manos del actual concejal de Atención a las personas, Eduard Berloso de Demòcrates de Catalunya, así como las concejalías de Turismo y Cultura, que dependerán igualmente de Alcaldía.

Se crea también una nueva concejalía de Sostenibilidad que hasta el momento dependía de Hacienda y que ahora pasa a ser autónoma y la llevará Carles Ribas, que también se encargará de Cultura, que hasta ahora gestionaba el mismo Puigdemont.

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