El alcalde, Manuel Corredera (PP), autorizó y presenció el espectáculo, al que también asistieron niños, y ahora la oposición quiere que dimita. El vale-tudo es definido por sus detractores como una pelea en la que no hay reglas y que concluye cuando el árbitro quiere o uno de los contendientes se rinde o muere. Pese a esta tarjeta de presentación, el alcalde, según reveló la cámara oculta, alquiló el recinto municipal para el combate –patrocinado, entre otros, por el partido de extrema derecha España 2000–, y fue a verlo. Ahora dice que se siente «defraudado».