El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, ha pedido a las personas que vayan a visitar el Barranco del Infierno tras su reapertura que extremen la vigilancia porque "es un espacio natural y hay que ir siempre con mucha precaución".

El Barranco del Infierno puede volver a ser visitado desde hoy lunes tras haber permanecido cerrado cuatro meses por el fallecimiento de una turista a causa de un desprendimiento en una ladera, la segunda que se produce en este espacio natural.

Ante el suceso, se encargó un estudio con el objetivo de determinar la viabilidad de su puesta en servicio siempre y cuando no supusiera un riesgo para la vida de los usuarios y, tras conocerse el resultado favorable de este informe, la comisión mixta formada por el Ayuntamiento de Adeje y el Cabildo se ha amparado en el documento para permitir de nuevo su funcionamiento.

En declaraciones a los medios, Carlos Alonso ha advertido de que las medidas de seguridad han quedado garantizadas "hasta cierto punto", pues "no hay que olvidar que es un lugar que tiene un cierto riesgo, sobre todo como consecuencia de los desprendimientos que se producen en épocas de mayores lluvias".

Indicó, además, que desde el Cabildo se ha establecido un sistema para intentar reducir esos riesgos "a la mínima expresión", pues en 2014 se llevaron a cabo unas obras que han permitido que el Ayuntamiento, tras un convenio con el Cabildo, explote ese recurso a través de una empresa que garantice "una gestión controlada, con guías autorizados, seguros y reduciendo el riesgo".

Carlos Alonso espera que, tras haber reforzado todas esas condiciones de seguridad, no vuelva a suceder ninguna desgracia en el barranco, pero advierte de que "tampoco hay que descartarlas porque se trata de un espacio natural".