La Junta de Extremadura ha solicitado al Gobierno central la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para retirar el jacinto de agua, o camalote, del Guadiana, ante la situación provocada por esta planta invasora en la cuenca de este río a su paso por la comunidad autónoma.

La solicitud se hace, a través de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, en base a un informe elaborado por la Universidad de Extremadura que "alerta sobre las consecuencias que podría sufrir el río si no se actúa en un corto plazo de tiempo".

Por eso, y ante la previsión de bajas temperaturas en los próximos días, la Junta de Extremadura considera "necesaria la eliminación de la planta y así evitar un aumento exponencial del camalote en la próxima primavera", según señala el Ejecutivo extremeño en nota de prensa.

Explica que "el actual bajo nivel de agua en el río, permitido por la escasa necesidad de riego durante estas fechas, hace que los trabajos de erradicación de esta planta invasora se deban centrar en las próximas semanas".

Ante esta situación, la Junta de Extremadura ha declarado el nivel de gravedad 1, previsto en el Plan Territorial de Protección Civil (Platercaex), por tratarse de una "emergencia medioambiental" que ha producido ya "daños considerables en los ecosistemas fluviales", y previéndose además, por las anómalas temperaturas de este invierno, un disparo poblacional del camalote en los próximos meses.

Según el informe elaborado por expertos medioambientales de la Universidad de Extremadura, el camalote "crea problemas más serios y amplios que ninguna otra maleza acuática flotante", ya que su "alta intensidad de crecimiento y reproducción", su habilidad competitiva con relación a otras plantas acuáticas flotantes, el movimiento de la planta por el viento y las corrientes de agua la hacen de fácil propagación.

Falta de heladas

Explica el Ejecutivo extremeño que la "situación de emergencia tiene su origen en un fenómeno meteorológico adverso de gran magnitud", ya que se trata de las "condiciones anómalas" de elevadas temperaturas y grado de irradiación solar que se han producido en la provincia de Badajoz entre los meses de octubre de 2015 y febrero 2016.

"La influencia de la temperatura en el crecimiento y la multiplicación de esta planta es clave y está científicamente estudiada ya que las heladas son letales para su reproducción", señala la Junta de Extremadura.

La presencia de dicha planta invasiva "interfiriere sobre el uso del agua dificultando la pesca, piragüismo, natación y la práctica de los deportes acuáticos", y además "ha empezado a obstruir" las captaciones directas de agua de los agricultores de las vegas del Guadiana, "provocando dificultades en las canalizaciones de riego e instalaciones hidráulicas de todo el plan Badajoz, especialmente las vegas bajas y, en último término, en la presa de Alqueva, en Portugal".

El camalote también es responsable de "cambios drásticos" en las comunidades de plantas y animales lo que "ha provocado alteración de las cadenas que se traduce en muerte de especies acuáticas que no se perciben a simple vista", pero cuyo papel es "incuestionable" para mantener el estado de conservación de ecosistemas acuáticos que exige la Directiva Marco del Agua.

La dirección del Centro de Urgencias y Emergencias 112 de Extremadura ha convocado la primera reunión del Platercaex para este martes, día 16, y así trazar el plan de actuación de los próximos días.

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